Unas veces se gana y otras se aprende

Unas veces se gana y otras se aprende! ;)

“No he fracasado. He encontrado 10.000 soluciones que no funcionan”

Thomas Alva Edison

Ven, yo te ato los cordones, mejor yo te echo la leche, ¿seguro que has estudiado lo suficiente?, ¿te has aclarado bien el pelo? Yo te extiendo la mantequilla…

Mil veces al día hacemos cosas por nuestros hijos para evitar que hagan las cosas “mal” esperando así, que esto les haga ganar confianza. ¡Super mami al rescate!  Pero, ¿y si dejas que tus hijos se equivoquen?

Está claro que queremos lo mejor para nuestros hijos, evitarles dolor y frustraciones, pero ¿y si resulta que les estamos haciendo más mal que bien?

Cuando los niños no experimentan lo que es fracasar, pierden la valiosa oportunidad de aprender de sus errores y saber cómo mejorar para el futuro. Los niños que no conocen el fracaso tendrán dificultades para saber qué hacer cuando surjan problemas. No tendrán confianza cuando les toque asumir un reto ni podrán enfrentar con valentía sus problemas. Como padres, podemos estar demasiado enfocados en que consigan éxito a corto plazo, pero esto afecta directamente el potencial de nuestros hijos a largo plazo, y los niños tienen tanto potencial como les dejemos desarrollar.

En cambio, cuando permitimos que nuestros hijos se enfrenten a sus errores, aprenden a encontrar soluciones creativas a sus problemas. Cuando les rescatamos constantemente, los niños se acostumbran a pensar que todo es fácil, que todo sale siempre bien, ¡y claro! nada más lejos de la realidad. Los niños que no están acostumbrados a que les dejen equivocarse, desarrollan miedos a enfrentarse a situaciones en las que creen que puedan fallar. Inevitablemente irán creciendo, y tendrán que enfrentar situaciones difíciles por sí mismos, lo que les provocará una ansiedad tremenda, ya que ¡no sabrán cómo hacerlo!

Cometer errores forma parte de nuestro día a día. Los errores nos hacen más humanos. Cometer errores no nos convierte en personas fracasadas, y siempre, siempre, SIEMPRE son oportunidades para crecer!. Aprender de los fallos, dará a nuestros hijos más confianza en sí mismos. Pero, ¿qué puedes hacer para no lanzarte en picado cual super-heroína a salvar a tus hijos?

¡Aquí tienes algunas estrategias!

1. Equivócate y ¡grítalo a los cuatro vientos!.

Comparte con tus hijos los errores que cometas, lo que has aprendido de ellos, y cómo lo has seguido intentando buscando formas diferentes de hacerlo. Cuando asumir retos se respira como un valor familiar, los niños serán más propensos a enfrentar con confianza nuevas situaciones, ya sea conocer nuevos amigos, o ¡atreverse a subir a una montaña rusa con triple looping por primera vez!  Estarán dispuestos a salir de su zona de confort, y lo vivirán como algo natural.

2. Familiarizarse con los errores es ¡PERFECTO!.

¡No consigo que me salgan las restas llevando!. ¡No me entran la mitad de las canastas que tiro!. ¡Vaya chapuza de tortilla que me ha salido!.  Durante toda nuestra vida, nos encontraremos obstáculos en el camino. Asegúrate de hacer  hincapié en los aspectos positivos de cometer errores, el haberlo intentado y el aprendizaje que eso supone. Si lo intentas quizás, si no jamás. 

3. Cuéntales historias reales de personas que comenzaron “fracasando”.

Algunas de las personas más exitosas del mundo, consiguieron ese éxito precisamente gracias a haber tenido la capacidad de superar obstáculos y haber creído en sus capacidades, como por ejemplo John Lennon, Albert Einstein, JK Rowling o Steve Jobs, ¡cuéntales sus historias!

4. Invítales a pensar.

Cuando se equivoquen, aunque solo sea porque se les ha caído el agua al echarla en el vaso… hazles siempre dos simples preguntas: ¿Qué has aprendido de esto? ¿Qué puedes hacer diferente la próxima vez?

5. ¡En el cole aprendo sobre la vida!.

¡Uff! ¿Cómo voy a dejar que se equivoque y arriesgarme a que traiga malas notas? El colegio es el lugar por excelencia para aprender, pero no sólo sobre ciencias o matemáticas, sino sobre la vida.

En el cole, pueden aprender a asumir la responsabilidad de sus éxitos y fracasos, aprender a tratar con profesores y compañeros, a sacar proyectos adelante…

Esto no quiere decir que no estemos al tanto de cómo van nuestros hijos en el cole, pero sí que no asumamos las responsabilidades que ellos mismos deben asumir. ¿De quién es la responsabilidad de hacer los deberes? De tus hijos, por mucho que te cueste asumirlo e integrarlo. Si decide no hacer los deberes, deja que experimente las consecuencias de explicarle al profesor por qué no los ha hecho.

Motívale y apóyale para que mejore, pero asegúrate de que es consciente de que la responsabilidad de mejorar es suya SIEMPRE. El sentido de orgullo que el niño experimenta cuando se ha esforzado por sacar sus cosas adelante y por haber tomado sus propias decisiones es un trampolín que le impulsa hacia el crecimiento. Y no te olvides de decírselo: ¡qué orgulloso te tienes que sentir de ti mismo por haber conseguido al fin hacer esa redacción!

6. Decepción y frustración. 

Nos encantaría poder proteger a nuestros hijos en todo momento, pero está claro que no pueden vivir en una burbuja. Lo importante es que ayudemos a nuestros hijos a descubrir sus propios recursos y habilidades, para enfrentarse a la frustración y la decepción que experimentan cuando las cosas no salen como ellos querían.

Y recuerda, ¡unas veces se gana y otras se aprende! 

De las cosas que normalmente haces por tus hijos, ¿qué es lo primero que vas a dejarles hacer por sí mismos? ¡Cuéntame en los comentarios!

Compartir es vivir! :)

 

9 Comentarios
  • Carmen
    Publicado a las 13:39h, 12 junio Responder

    Voy a dejar de anticiparles las explicaciones de cómo deben hacer las cosas, y directamente observar cómo lo hacen sin darles instrucciones previas. Porque si luego no les sales cómo yo he dicho se frustran y con ello tambien yo. Gracias por estar ahí, a través de estas comunicaciones. Sois una grandísima ayuda. Carmen Blández.

    • My family lab
      Publicado a las 11:46h, 23 junio Responder

      ¡Qué bonito Carmen! ¡Muchas veces es mucho más sencillo dejar hacer, que decir cómo hacer! y ¡gracias por tu comentario! ¡es muy gratificante saber que nos leen! :)

  • Sara
    Publicado a las 11:40h, 24 junio Responder

    Después de leer este artículo voy a dejar de ser la agenda de mis tres hijos, para q ellos mismos aprendan a responsabilizarse. Gracias por este articulo. Sara Martín.

    • My family lab
      Publicado a las 12:31h, 24 junio Responder

      ¡Qué bueno Sara! ¿qué es lo peor que podría pasar? ¿qué se equivoquen? ¡fantástico! estarán aprendiendo nuevas maneras de hacer las cosas!;)

  • Pilar
    Publicado a las 17:42h, 02 enero Responder

    Menos mal que estás ahi, Helena, para recordarnos que hay que dejarles abrir las alas. En el día a día, acostumbrados a tratarles igual desde que eran pequeños, no nos damos cuenta de que crecen, y seguimos con el mismo trato sobreprotector.

    Yo desde ahora voy a tenerte presente y a intentar reaccionar en ese momento justo antes de pasar a la acción. Y ahí, dejarles hacer.
    Gracias por abrirnos los ojos!!
    Pilar

    • Helena
      Publicado a las 18:50h, 09 enero Responder

      Muchísimas gracias por tu comentario Pilar! ¡Es exactamente así!
      Aunque también entiendo lo difícil que nos resulta a los padres dejar que nuestro hijo se equivoque cuando lo estamos viendo venir claramente.

      Ya sabes nuevo mantra: unas veces se gana y otras se aprende! ;)

    • Maite Serralvo González
      Publicado a las 08:23h, 07 septiembre Responder

      Después de leerte, dejaré de que él esté pendiente de su agenda, de estar pendiente de sus trabajos del cole, de preparar su mochila para el día siguiente, mil gracias.

  • Rachel
    Publicado a las 22:07h, 07 enero Responder

    Que inportante esto que dices Helena y que quzas repercuta tambien en los padres ya que creo que somos los propios adultos los que proyectamos nuestro proio miedo a equivocarnos y de esta manera cada vez que intentemos darles esa libertad también nos demos esa oportunidad a nosotros mismos.
    Gracias por tanto valor.

    • Helena
      Publicado a las 18:57h, 09 enero Responder

      Bueno, supongo que hay una parte importante de quererles evitar cometer los mismos errores que nosotros cometimos en su día, pero es importante que nos recordemos que los errores siempre son oportunidades para aprender, incluidos los errores que cometemos como padres.

      ¡Gracias a ti siempre por tu confi! :)

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