Demasiados juguetes en Navidad

Cómo evitar que se acumulen demasiados juguetes en Navidad

a Mis hijos encaran ya la adolescencia, por lo que el tema de recibir juguetes se ha minimizado un poco-bastante, la verdad. Pero hace no tanto yo solía empezar diciembre con limpiezas y recolocación, búsqueda de espacios y reorganizaciones infinitas previendo el exceso de regalos que iba a hacer desembarco en estas fechas… Así que recopilo algunos consejos prácticos que creo que vendrán de maravilla para hacer frente a esos siempre demasiados juguetes que terminan por colarse en casa en Navidades…

“Nunca los niños tuvieron tantos juguetes, y nunca se han mostrado tan aburridos, escépticos y desinteresados por los mismos”

María Jesús Álava Reyes

Los niños necesitan jugar: eso es incuestionable. Favorece a su desarrollo motor e intelectual, su imaginación y un sinfín de capacidades individuales y sociales que luego usarán de adultos. La cuestión es si no nos habremos pasado un poco de frenada a la hora de facilitarles “sus herramientas”, los juguetes. Épocas como estas, la navideña, ponen de manifiesto como en un intervalo muy corto de tiempo pueden acabar con demasiados juguetes que, lejos de ayudarles, pueden por el contrario producirles un exceso de estimulación e incluso el efecto contrario de pérdida de interés e ilusión.

Cómo evitar que se acumulen demasiados juguetes

Plantémonos, por ejemplo, en el puente de diciembre. Las Navidades ya se huelen en el ambiente y las luces empiezan a iluminar las calles. Es puente y, si estáis en casa (y a veces si no lo estáis también) los niños pueden quejarse de no saber qué hacer… ¿Recuerdas el tarro del aburrimiento? ¡Pues es un gran momento para ponerlo en marcha!

Aprovecha para, juntos, revisar estanterías, armarios (altillos incluidos), cajas bajo la cama… y cualquier otro sitio susceptible de haber sido usado como almacenaje de juguetes. Aunque parezca mentira, ¡los niños se olvidan de todo lo que tienen!

¿Por qué hacer esto? Pues porque así tendrán un mes antes de las Navidades para redescubrir juguetes, lo que probablemente reducirá sus ansias de pedir nuevas listas infinitas; y, por otro lado, servirá para detectar cuáles se habían quedado medio olvidados porque realmente no les entretienen, se les han quedado “pequeños”, o no encajan con sus gustos.

Digamos que este es el planteamiento ideal de cara a Navidades. Pero siempre puede ser un gran momento para hacer revisión y evitar que se acumulen demasiados juguetes parados. Los Reyes Magos aún están al caer, así que podemos anticiparnos a su llegada y hacer estos días esa revisión con los más pequeños.

La importancia de aprender tanto a dar como a recibir juguetes

Otra de las claves para evitar el exceso de juguetes es inculcarles en la dinámica de dar y recibir. Así, si sabemos que tenemos un espacio acotado para los juguetes (al igual que tenemos un armario para la ropa), podemos trabajar con ellos que preparen de esos juguetes olvidados una selección que podrán donar a otros niños que sí los usarán; y así hacer hueco para los próximos que traerán los Reyes Magos.

Aunque pueda parecer difícil trabajar esta práctica con los niños, suelen entenderla y aceptarla de forma rápida. Y contribuye muchísimo a fomentar en ellos valores como la empatía y potenciar el agradecimiento, fundamentales para desarrollarse como personas más felices.

Para garantizar el éxito y compromiso de los niños con esta práctica es de gran ayuda que nosotros también hagamos ese esfuerzo de donar antes de recibir regalos. Por ejemplo, estoy segura de que en nuestro caso podemos hacer una revisión de ropa que ya no usamos (de otras tallas, quizá de otro estilo, o que simplemente ya no nos favorezca…): ¿por qué no preparar un paquete para donar si es probable que los Reyes nos traigan un abrigo o unos zapatos nuevos?

Un plan para combatir el exceso de regalos

Llegado el momento, muchas veces es incluso más difícil para nosotros, los papis y mamis, el contenernos y no comprar demasiadas cosas. ¡Y es normal! Nos dejamos llevar por la ilusión de los más pequeños y deseamos darles esa felicidad en formato de regalos y juguetes. Pero como sabemos que acumular demasiados juguetes no es el objetivo, conviene tener presente las siguientes estrategias:

1. La regla de los 4 regalos:

No se trata de que los niños no reciban regalos, si no de acotarlos en función de sus necesidades. Según esta regla, los niños reciben:

  • algo que deseen, el juguete que siempre ponen primero en las listas 😊
  • algo para leer, adaptado a su edad y gustos
  • algún regalo que en lugar de estar a su nombre, esté a nombre de la familia aquí te dejo un montón de ideas de juegos de mesa para niños por edades
  • algo que realmente necesiten, ¿algo de ropa? ¿una mochila nueva para el cole?; ¿quizá algún cambio de mobiliario en su habitación porque ya hay que adaptarla a una nueva etapa?

Y sí. Cumplir a rajatabla esta regla no es necesario, es solo un punto de partida que quizás nos ayuda a acotar Los abuelos quieren regalar, los tíos, los padrinos, otros compromisos y amigos… Como siempre, se trata más de tomar consciencia del camino que marca la regla y poder adaptarla a tu realidad familiar. Sabiendo que no todos los regalos pueden ni deben ser juguetes. Y esto nos lleva a…

2. Regala experiencias:

Desde bebés hasta mayores los niños agradecerán infinitamente las experiencias que vivan junto a sus padres. ¿Por qué no regalar una tarde en el circo? ¿Unas entradas al zoo o al parque de atracciones? ¿Un concierto que está anunciado y es un artista que les encanta? O un día en familia ¡Hay muchas opciones! Lo disfrutarán, sobre todo si es un tiempo compartido con sus padres, y no supondrá un juguete adicional en el baúl. El otro día de hecho vi unas cajas de experiencias de escapadas para familias con bebés que me pareció un regalazo para toda la familia. 

 

3. Y si todo falla… ¡escóndelos!:

Me explico… Como decía, a veces no se trata solo de nuestros propios regalos, si no el conjunto que se genera con todos los compartidos con la familia, en donde la negociación no siempre es ni fácil, ¡ni posible! No desesperes, de verdad.

Una vez pasados los primeros días, y ya instaurados en la rutina, ¿por qué no retiras aquellos a los que haya prestado menos atención y los relevas a esos altillos/cajones con los que empezábamos? Muchas veces, la ilusión por el juguete más deseado eclipsa al resto; o juguetes que son todavía un poco complejos para ellos hacen que pierdan el interés. Pero habrá muchos momentos a lo largo del año en el que sacar de la manga el tarro del aburrimiento y hacer revisión de esos tesoros que, a lo mejor en ese nuevo momento, ¡sí les enganchan! Piensa en findes largos, tardes de lluvia (y aún sin mucha luz) de febrero y marzo, vacaciones como Semana Santa o el inicio de verano…

Y si llega diciembre de nuevo, y no les hacen caso… evitemos tener demasiados juguetes, más de los que precisamos, y ¡empezamos de nuevo la rueda!  😊

¡Felices Reyes Magos! Que sobre todo os traigan felicidad y tiempo compartido.

¡Que el 2020 te sonría! 😉

¡Te espero!

Helena
Sin comentarios

Publicar un comentario