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¿Debo chantajear a mis hijos con los Reyes Magos?

Utilizar la ilusión que nuestros hijos depositan en los regalos que traerán Papá Noel y los Reyes Magos para chantajearles antes y durante la Navidad, y conseguir así un buen comportamiento, es algo más que habitual

“Refrénate de pronunciar palabras amenazadoras”

Cleóbulo de Lindos

 

15 días y bajando para que llegue Navidad. O, lo que es lo mismo si tienes niños, Papá Noel… Y estoy segura de que los ánimos empiezan a estar caldeados por casa: ellos revisan sin parar sus catálogos de juguetes (¡por más que se eviten siempre termina por caer alguno en sus manos!), confeccionan sus listas, revisan sin cesar sus ‘¡me lo pido!’, y te lo hacen saber. ¡Vaya si te lo hacen saber! Y nosotros, mamis y papis del mundo, por nuestro lado, localizamos camiones, cocinitas, consolas o bicicletas y hacemos estudios de precio y de mercado para conseguir aquellos que sabemos que les hará reír de ilusión y felicidad el día de Navidad o de Reyes.

Pero en algún momento de esta estampa feliz y navideña… empezamos con las amenazas y chantajes. ¿Cómo? ¿Que no? Mmmmm, veamos…

¿Te suena eso de ¡Cómo no te comas hoy la coliflor Papá Noel se va a enterar!? O… Si no te portas bien se lo digo a los Reyes Magos, A los Reyes no les gustan los niños que desobedecen. También el clásico: ¡Papá Noel no les trae regalos a los niños que se portal mal o no duermen! Y así un sinfín de pequeñas advertencias que durante este mes regalamos sin cesar a nuestros hijos.

Es algo que la mayoría hemos vivido siendo niños y que parece extendido y aceptado socialmente. Lo repiten tanto padres, como abuelos, como ¡extraños! que te cruzas en parques o al ir a los recados… Pero, ¿realmente es efectivo? ¿se comportan mejor los niños al recibir este tipo de mensajes?

Por qué no chantajear a tus hijos con los Reyes magos ni Papa Noel

Basar la colaboración de tus hijos o su buen comportamiento en un sistema de premios y/o castigos es una idea muy extendida, pero desde mi punto de vista no es recomendable. En primer lugar, hay que entender que este tipo de actuaciones pueden propiciar resultados a corto plazo (¡y por eso nos tienta utilizarlas!), pero se revelan como totalmente ineficientes para incentivar que esos buenos comportamientos se mantengan a largo plazo. Piénsalo… ¿cómo se pueden mantener recompensas de forma continuada durante toda la educación de tus hijos? Y entonces, ¿qué pasa en el momento en que tu hijo entienda que ya no va a “sacar” nada de provecho por hacer lo que se le pide?

Por otro lado, estamos promoviendo un buen comportamiento supeditado a la amenaza de que, si no, algo malo les va a suceder; en este caso, que no tendrán regalos. Sin embargo, ¿cuántas de nosotras vamos realmente a cumplir esa amenaza? ¿De verdad vas a dejar a los niños sin su carita de emoción e ilusión de la mañana de Navidad o Reyes! ¡Pues claro que no! Y si chantajearse entre adultos no nos parece una práctica respetuosa y sana, ¿por qué si que nos parece adecuada con los niños? 

Esto significa que no solo les amenazamos; si no que también les mentimos ‘a sabiendas’ sobre lo que sucederá. Y la combinación de ambas cosas hará que año tras año, el chantaje sea cada vez menos efectivo; y, por el contrario, su actitud más desafiante.

Los regalos, al fin y al cabo, se dan por amor. Si no tiene sentido que le digas a tu pareja o a algún familiar que si se porta mal, no recibirá regalo… ¡tampoco tiene sentido decírselo a tu hijo!

Qué hacer para no chantajear a los niños en Navidad

Ante todo, trabajar la consciencia La Navidad, y el mes que la precede, puede llegar a ser una temporada estresante, en la que tanto mayores como pequeños estamos especialmente ocupados (funciones, cenas, compras, etc.), alborotados (vacaciones, viajes, visitas a y de familiares y amigos, etc.) y también cansados. Y en estas circunstancias es muy habitual que los malos comportamientos afloren.

Siendo consciente de esto y de que chantajear no entra en los planes, tenemos otras opciones a las que acudir 😊

1.- Pasa tiempo con tus hijos 

Prestar atención a tus hijos es una de las claves que mejor funciona para neutralizar los malos comportamientos. ¿Suena simplón? Quizá… Pero es efectividad pura.

2.- Rodéate de herramientas efectivas

Recurrir a estas amenazas navideñas supone también una elección fácil: al fin y al cabo son Papá Noel y los Reyes Magos los “malos” de la película que no traerán los regalos. Muchas veces optamos por esto porque es fácil, pero también porque no conocemos alternativas para lograr que nuestros hijos colaboren sin recurrir a chantajes o amenazas. Aquí y aquí puedes encontrar herramientas realmente valiosas que te ayudarán sin duda a fomentar buenos comportamientos desde el respeto y nunca desde el miedo o la amenaza.

De verdad que en el 99% (¡por no decir el 100!) de los casos, prestando a nuestros hijos atención suficiente en exclusiva y guiándonos con herramientas respetuosas, evitando amenazas y mentiras, conseguiremos que colaboren de buena gana y con resultados a largo plazo. Cuéntame, ¿sueles usar esta estrategia? ¿qué resultados te suele traer? 

 

¡Adiós Papá Noel y Reyes Magos chantajistas! ¡Hola feliz época navideña llena de ilusión! 😊

¡Te espero!

Helena 

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