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	<title>Respeto Archivos - My Family Lab</title>
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	<description>Family Lab</description>
	<lastBuildDate>Thu, 11 Jun 2020 14:42:19 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Trabajar la empatía como clave ante el racismo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Jun 2020 09:23:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empatía]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[empatía]]></category>
		<category><![CDATA[racismo]]></category>
		<category><![CDATA[respeto por la diferencia]]></category>
		<category><![CDATA[respeto por los demás]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Trabajar la empatía con los niños es una de las grandes claves ante el racismo. Aquí encontrarás herramientas y consejos para poder llevarlo a cabo.</p>
<p>La entrada <a href="https://myfamilylab.es/trabajar-la-empatia-clave-ante-racismo/">Trabajar la empatía como clave ante el racismo</a> aparece primero en <a href="https://myfamilylab.es">My Family Lab</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><b>Hay temas que son difíciles de abordar con los niños: la muerte, el sexo, el racismo… Nos preocupa no saber qué decir, no tener las contestaciones «adecuadas». Sin embargo, la actualidad es la que es y difícilmente en los últimos días ha sido posible quedarse al margen de las protestas anti-raciales que asolan Estados Unidos y que, paulatinamente, han ido expandiéndose también a otros países. Aunque el racismo nos parezca -y lo es- un tema complejo y difícil de compartir con los niños, sí que debemos tener una cosa clara: no es necesario saber todas las respuestas para mantener una conversación al respecto&nbsp;</b><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
<blockquote><p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i><span class="Apple-converted-space">&nbsp;</span>“Nuevas generaciones crecerán con el veneno que los adultos no tienen el valor de eliminar” </i></span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;">Marian W. Edelman</span></strong></p>
</blockquote>
<p>Los temas controvertidos, <span style="color: #000000;">como</span> el racismo, a los padres nos asustan. <b>Da miedo no tener todas las respuestas</b>, no conocer el tema en profundidad <b>o no saber cómo abordarlo con los niños</b> a los que solemos presuponerles menos entendimiento del que muchas veces demuestran.<span class="Apple-converted-space">&nbsp;</span></p>
<p>Sin embargo, que no hablemos de ello no significa que no ocurran o no tengan un impacto en los más pequeños. Las noticias que llenan los informativos o las redes sociales, y de las que se hacen eco sus ídolos por ejemplo (¿quién no ha encontrado un perfil en Instagram en negro con el #blackouttuesday?) los hacen partícipes de la necesidad de entender lo que ocurre a su alrededor.</p>
<p>Y, al fin y al cabo, <b>¿cómo vamos a esperar combatir el racismo y evitarlo en futuras generaciones si no hablamos de ello con nuestros hijos?</b></p>
<h2><span style="color: #fec93d;"><b>Herramientas básicas para trabajar el racismo con los niños</b></span></h2>
<p>Puede llegar a parecer que el conflicto racial es algo ajeno a nuestra realidad más próxima, ya que ciertamente vivimos en un país en el que no existen un enquistamiento tan profundo de ese problema social. Sin embargo, <b>sí <a href="https://myfamilylab.es/educacion-respetuosa-que-es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">convivimos día a día con el respeto</a> (o la falta del mismo) hacia el otro, hacia lo diferente, hacia lo desconocido o extraño</b>.</p>
<p><b>Entender, respetar y actuar para garantizar la igualdad de todos</b> -en cuanto a nuestros derechos básicos se refiere- <b>está en la base para evitar cualquier tipo de racismo</b>, no solo el que viene definido por el color de piel.</p>
<p>Y si bien puede parecer una tarea titánica, de cara a trabajarlo con los niños, os voy a <b>dejar tres herramientas básicas que os resultarán súper útiles</b> en todo este proceso…</p>
<h3><b></b><span style="color: #6bb29d;"><b>1. Trabaja la empatía&nbsp;</b></span></h3>
<p><b>Enseñar a ponerse en el lugar del otro</b>, a estar en su piel, reconocer lo que ha sentido o puede estar sintiendo <b>es la clave para afrontar y neutralizar cualquier atisbo de racismo</b>, en cualquiera de sus manifestaciones. Y aquí hay que tener muy en cuenta que esto no es trabajo de un único día; puede que el tema salga ahora impulsado por lo que cada día vemos en las noticias; pero <b>para lograr verdaderos resultados debemos entender este trabajo como una carrera de fondo</b>, en la que hay que derrochar ganas, constancia e imaginación. ¿A qué me refiero con esto? A que <b>aproveches cualquier situación cotidiana para entablar una conversación con tus hijos acerca de los sentimientos de los demás</b>. <b>Usa estas “frases mágicas”: ¿qué crees que está pasando? ¿qué opinas que puede estar sintiendo? ¿cómo te sentirías tú en esa situación?</b></p>
<ul>
<li>Si ves una película y un personaje está triste, llorando, enfadado; o por el contrario, bailando de júbilo…<span class="Apple-converted-space">&nbsp; </span>utiliza con tu hijo las frases mágicas.</li>
<li>Si vas por la calle y presenciáis una escena de rabietas… pregunta a tu hijo las frases mágicas para que trate de visualizarse en la misma situación</li>
<li>Si compartís un cuento antes de dormir y se hace referencia a las emociones de algún protagonista… ¡saca las frases mágicas e impúlsale a que reflexione qué motiva esos sentimientos!</li>
</ul>
<p>En definitiva, aprovecha cualquier situación cotidiana para construir una conversación duradera y nutritiva con tu hijo en la que practicará de forma progresiva el ponerse en el lugar de la otra persona, sacando músculo a su capacidad de empatía.</p>
<h3><b><span style="color: #6bb29d;">2. Da ejemplo</span> </b></h3>
<p>Como en tantas otras cuestiones (¿todas, quizá?) <b>nosotros somos la primera y principal referencia de nuestros hijos</b>. Nuestras frases, nuestras expresiones -muchas veces inconscientes o repetidas por casi rutina- van a ser <b>la base de la percepción que ellos desarrollen acerca de personas de otra raza, otra cultura, otra religión, orientación sexual, ideología, equipo, opinión, capacidades… Hay millones de oportunidades para mostrar o dejar de mostrar respeto por la diferencia. </b>Es&nbsp;importante que desde pequeños los niños aprendan que sus necesidades y opiniones, no son ni más ni menos importantes que la de otras personas, y a eso les ayudamos <a href="https://myfamilylab.es/por-que-trabajar-la-asertividad-con-los-ninos/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><strong><span style="color: #6bb29d;">trabajando su asertividad</span></strong></a><b>. Revisar nuestros propios prejuicios o creencias limitantes es un gran ejercicio</b> que podemos hacer para darles a nuestros hijos la oportunidad de no desarrollar los suyos. En definitiva, hablarles de la <strong>diversidad no como algo que nos separa sino como algo que nos enriquece.</strong></p>
<h3><b><span style="color: #6bb29d;">3. Expón a la diversidad</span> </b></h3>
<p><b>Cuanto más expongas a tus hijos a ver las diferencias, más lo integrarán como “lo normal”.</b> Tienes muchas opciones para ello: experimentar realidades diferentes cuando viajas, escoger libros con protagonistas heterogéneos, ver películas que cuenten historias diversas…</p>
<h2><b><span style="color: #fec93d;">Cómo trabajar con los niños el racismo según su edad</span> </b></h2>
<p>Desde la etapa infantil hasta la secundaria se puede tratar el tema del racismo y trabajar la empatía, aunque siempre teniendo <b>aproximaciones diferentes adecuadas a cada intervalo de edad</b>. Aquí os dejo algunas ideas que estoy segura de que os funcionarán muy bien:</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>&#8211; Etapa infantil</b>: </span></h3>
<p>en estas primeras edades <b>los juguetes y los cuentos van a ser nuestros principales aliados </b>para hablar sobre las diferencias y, sobre todo, normalizarlas. Un buen punto de partida puede ser <b>el libro <a href="https://amzn.to/2znsrDT" target="_blank" rel="noopener noreferrer">‘Ponte en mi lugar’</a></b>, de Susanna Isern: todo un ejercicio de empatía para que los más pequeños empiecen a interiorizar qué significa ponerse en la piel de los demás <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>&#8211; Durante la primaria</b>:</span></h3>
<p>En esta etapa es muy importante <b>animar a hablar de sus experiencias, de lo que han vivido en determinados momentos, visto u oído</b>. Deben sentirse escuchados, porque esto propiciará que tengan seguridad y confianza para plantear dudas y preguntas, que nunca deberemos evitar sino al contrario fomentar, ya que nos ayudarán a ahondar en la conversación. Un libro que sin duda te recomiendo en esta etapa es <a href="https://amzn.to/2MRsomE" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Wonder &#8211; La lección de August</a>, de R.J. Palacio, en él no se habla de racismo explícitamente, pero sí sobre a la tolerancia y la aceptación de la diferencia. También está muy bien traída <a href="https://amzn.to/30vxk95" target="_blank" rel="noopener noreferrer">la película Wonder</a> basada en el libro y protagonizada por Julia Roberts.</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>&#8211; Cuando llega la adolescencia</b>: </span></h3>
<p>Lo lógico es pensar que al llegar a estas edades ya tengan una visión mucho más cercana, incluso directa, acerca de las diferencias. Puede ser un gran momento para <b>acercarles documentación</b> desde un punto de vista más literario o histórico, además de continuar la conversación con ellos pero, en este caso, <b>alentando el pensamiento crítico y la selección de la información.&nbsp;</b>Si me sigues hace tiempo sabes que soy bastante fan del escritor Eloy Moreno, y para esta etapa en concreto te recomiendo su libro&nbsp;<a href="https://amzn.to/2Uy67Po" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Invisible</a>, una auténtica joya en la que se habla de intolerancia y ayuda a los chicos a ponerse en la piel de un muchacho que sufre bullying.</p>
<p><b>Ante retos difíciles lo mejor es contar con herramientas prácticas y efectivas que nos ayuden a ser los padres que queremos ser </b><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /><b> Y es precisamente en esos momentos cuando tenemos la oportunidad de abordar estos temas espinosos con confianza y garantía suficiente para potenciar la educación de nuestros hijos y, al mismo tiempo, contribuir desarrollar una nueva generación que supere los conflictos que nosotros vivimos. </b></p>
<p><b><span><span style="color: #6bb29d;">¿Ha&nbsp;surgido en tu casa la oportunidad de hablar sobre el tema? ¿Te han planteado preguntas tus hijos acerca de lo que está pasando? ¿<span style="caret-color: #6bb29d;">Crees</span>&nbsp;que se puede ser empático y racista a la vez?</span></span></b></p>
<p>¡Te leo en los comentarios!</p>
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		<title>Normas y límites: Cómo establecerlos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jan 2020 20:52:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Amabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Firmeza]]></category>
		<category><![CDATA[Normas y límites]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[educación respetuosa]]></category>
		<category><![CDATA[Educar sin gritar]]></category>
		<category><![CDATA[Educar sin gritos]]></category>
		<category><![CDATA[Establecer normas y límites]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Encontrar el equilibrio entre hacer cumplir las normas y no sentir que pasas el día gritando para conseguirlo puede llegar a ser el santo grial de muchas maternidades. Y es que en este tema no hay una única solución válida. Pero lo que sí te...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1" style="text-align: left;"><span class="s1"><b>Encontrar el equilibrio entre hacer cumplir las normas y no sentir que pasas el día gritando para conseguirlo puede llegar a ser el santo grial de muchas maternidades. Y es que en este tema no hay una única solución válida. Pero lo que sí te puedo asegurar es que tener normas y límites en casa y a la vez educar desde el respeto y la calma… ¡es posible!<br />
</b></span></p>
<blockquote>
<p class="p3" style="text-align: right;"><strong><span class="s1" style="color: #e57262;"><i> “Poner límites no solo es saludable, en muchos casos es vital para sobrevivir”</i></span></strong></p>
<p class="p3" style="text-align: right;"><strong><span class="s1" style="color: #e57262;">Miguel Ángel Núñez<br />
</span></strong></p>
</blockquote>
<p class="p1"><span class="s1">A menudo compruebo, durante </span><span class="s2">los <a href="https://myfamilylab.es/talleres-y-conferencias-para-aprender-a-comunicarte-con-ninos/" target="_blank" rel="noopener"><strong>talleres de escuela de padres</strong></a></span><span class="s1"> y con mis clientes de </span><strong><a href="https://myfamilylab.es/sesiones-de-coaching-para-madres-e-hijos-en-madrid-y-online/"><span class="s2">sesiones de coaching familiar</span></a></strong><span class="s1"><strong>,</strong> que está tremendamente <b>extendida la idea de que <a href="https://myfamilylab.es/educacion-respetuosa-que-es/" target="_blank" rel="noopener">la educación respetuosa</a> está en directa contradicción con el uso de normas y límites</b>. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Estoy convencida que el <b>educar sin gritar en muchísimas ocasiones se consigue gracias precisamente a que hemos establecido normas y límites básicos</b> que deben marcar la convivencia con nuestros hijos. Al igual que cuando el niño está aprendiendo a andar, necesita agarrarse de algo que le haga sentir seguro, a medida que van creciendo a lo que necesitan agarrarse para estar seguros es a los límites.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y como en tantas otras cosas de la vida, </span><a href="https://myfamilylab.es/estilos-educativos-que-tipo-de-madre-quieres-ser/" target="_blank" rel="noopener"><span class="s2"><b>el equilibrio</b></span><span class="s1"><b> al establecer normas y límites es fundamental</b>.</span></a></p>
<h2 class="p1"><b style="color: #fec93d;">¿Por qué establecer normas y límites?</b></h2>
<p class="p1"><span class="s1">En realidad la respuesta es, a la vez, bastante sencilla y bastante profunda.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">No se trata tanto de que cumplan unas normas para <b>garantizar una convivencia familiar fluida y pacífica</b> (que también…), si no de <b>ser consciente como madres y padres que si un niño no tiene normas y límites a los que atenerse se siente inestable, inseguro y perdido</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Es decir, <strong>la ausencia de normas y límites</strong>, al contrario de lo que podríamos pensar en frío, les genera una inestabilidad emocional brutal.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Digamos que los modelos de conducta que establecemos a través de las normas marcadas le <b>ayudan de sobremanera como guía y orientación</b>, tanto en su desarrollo emocional, como incluso en el físico al protegerles de riesgos y peligros (alertarles sobre subirse a alturas, acercarse al fuego, etc.)</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¿Y esto quiere decir que estamos <b>avocadas como madres a convertirnos en ogresas</b> que velan por el fiel cumplimiento de unas férreas normas?</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¡No! <b>Para nada</b>. Repite conmigo: <strong>¡pa-ra-na-da!</strong><span class="Apple-converted-space">  </span></span><span class="s2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<h2 class="p1"><b style="color: #fec93d;">Firmeza y amabilidad es posible dentro de una crianza respetuosa</b></h2>
<p class="p1"><span class="s1">Poner al </span><a href="https://myfamilylab.es/educacion-respetuosa-que-es/" target="_blank" rel="noopener"><strong><span class="s2">respeto en el centro de vuestro estilo educativo</span></strong></a><span class="s1">, como protagonista que lidera la relación con nuestros hijos <b>no implica tener que inclinar la balanza hacia la permisividad, olvidándonos de límites y normas</b>. Es más, resultaría contraproducente.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Recuerda que <strong>cuando hablamos de respeto,</strong> por supuesto nos referimos a tenerlo hacia nuestros hijos. Pero también inculcarlo de ellos hacia nosotros mismos y del respeto por uno mismo tanto en el caso de los padres como de los hijos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Por supuesto que no es fácil. O, al menos, no intuitivo. <b>La razón de ser de la metodología My Family Lab es precisamente ofrecer herramientas eficaces y prácticas con las que llegar a ese momento dorado en el que se cumplen las normas, desde un ambiente de calma y respeto</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¡Créeme! Este tema de normas y límites podría dar para un año entero de posts </span><span class="s3"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span><span class="s1"> Y aunque será difícil que en este texto te pueda dar todas las soluciones, sí que podemos <b>explorar cuáles son algunos de los problemas más comunes a la hora de establecer normas</b>.</span></p>
<h2 class="p1"><b style="color: #fec93d;">¿Qué hacer para que mis hijos cumplan las normas?</b></h2>
<p class="p1"><span class="s1">Lo primero que, como madres, tenemos que garantizar <strong>para que nuestros hijos cumplan las normas</strong> es… ¡que las conozcan!</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Es un básico muy básico que, de tan básico, a veces se nos olvida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">No se trata de ir improvisando normas según nos vaya viniendo bien que hagan una u otra cosa. Se trata de <b>establecer normas y límtes con la idea de que se cumplan y permanezcan el tiempo: es decir, debemos decidir cuáles son esas normas que sí o sí han de cumplirse</b>. Que nosotros mismos hayamos hecho esa reflexión previa para <b>definirlas y tenerlas claras es un paso imprescindible para conseguir que se cumplan.</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Tampoco es necesario rellenar un tablón entero de normas; es más, si podemos limitarlas a un puñado… ¡mejor que mejor! <b>Pocas, sencillas y comprensibles debería ser la máxima que nos guiase en el establecimiento de normas</b> <strong>y límites.</strong></span></p>
<p><span class="s1">Lo siguiente después de que hayamos decidido las normas, es claro está, <strong>c</strong><b>omunicárselas a los niños.</b> Pero, una vez más, no sobre la marcha. Esperamos a un momento en el que todos estemos tranquilos para podérsela contar<b> con calma y antelación</b>, cerciorándonos de que las entendido y aceptado. Hacer estas dos cosas será<b> un paso de gigante para conseguir que se cumplan sin conflictos</b> (o con los menos posibles).</span></p>
<h2 class="p1"><b style="color: #fec93d;">En cuestión de normas y límites, la perseverancia será tu aliada</b></h2>
<p class="p1"><span class="s1">Esta es otra regla de las básicas: palabrita que <b>de nada sirve establecer unas normas y límites si después no los cumples</b>…</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Piénsalo&#8230; Si<b> cedemos ante un límite o una norma previamente establecidos,</b> ¿Qué es lo que aprende el niño? Sobretodo dos cosas:</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">1) Q<strong>ue las normas no son tan importantes como para comprometerse a cumplirlas </strong>y</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">2) Que <strong>lo único que tienen que hacer para que terminemos cediendo es llorar, quejarse o negociar</strong> con papá y mamá.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Así que ya sabes, ¡aquí la paciencia es un grado! <b>Ser firme y consistente es la clave</b>.</span></p>
<p><em><strong><span style="color: #6bb29d;">Sé que es dificil mantener las normas sobretodo en determinadas circunstancias, por ejemplo <a href="https://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/" target="_blank" rel="noopener">cuando estamos especialmente nerviosas,</a> ¿En que momentos te resulta más difícil que se cumplan las normas en casa?</span></strong></em></p>
<p class="p1"><span class="s1">¡Te espero!</span></p>
<h5>Helena</h5>
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			</item>
		<item>
		<title>¿Debo chantajear a mis hijos con los Reyes Magos?</title>
		<link>https://myfamilylab.es/chantajear-ninos-en-navidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Dec 2019 07:44:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Empatía]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo de calidad]]></category>
		<category><![CDATA[Vacaciones]]></category>
		<category><![CDATA[navidad]]></category>
		<category><![CDATA[Papa Noel]]></category>
		<category><![CDATA[regalos]]></category>
		<category><![CDATA[regalos de navidad]]></category>
		<category><![CDATA[reyes magos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Sueles chantajear a tus hijos con los regalos de Navidad pero dudas si debes o no hacerlo? Esto te interesa.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1"><span class="s1"><b>Utilizar la ilusión que nuestros hijos depositan en los regalos que traerán Papá Noel y los Reyes Magos para chantajearles antes y durante la Navidad, y conseguir así un buen comportamiento, es algo más que habitual</b></span></p>
<p class="p1" style="text-align: right;"><b></b><strong><span style="color: #e57262;"><i>«Refrénate de pronunciar palabras amenazadoras” </i></span></strong></p>
<p class="p1" style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i>Cleóbulo de Lindos</i></span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p class="p1"><span class="s1">15 días y bajando para que llegue Navidad. O, lo que es lo mismo si tienes niños, Papá Noel… Y estoy segura de que los ánimos empiezan a estar caldeados por casa: ellos revisan sin parar sus catálogos de juguetes (¡por más que se eviten siempre termina por caer alguno en sus manos!), confeccionan sus listas, revisan sin cesar sus ‘¡me lo pido!’, y te lo hacen saber. ¡Vaya si te lo hacen saber! Y nosotros, mamis y papis del mundo, por nuestro lado, localizamos camiones, cocinitas, consolas o bicicletas y hacemos estudios de precio y de mercado para conseguir aquellos que sabemos que les hará reír de ilusión y felicidad el día de Navidad o de Reyes.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero <b>en algún momento de esta estampa feliz y navideña… empezamos con las amenazas y chantajes</b>. ¿Cómo? ¿Que no? Mmmmm, veamos…</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¿Te suena eso <b>de ¡Cómo no te comas hoy la coliflor Papá Noel se va a enterar!</b>? O… <strong>Si no te portas bien se lo digo a los Reyes Magos, </strong><b>A los Reyes no les gustan los niños que desobedecen</b>. También el clásico: <b>¡Papá Noel no les trae regalos a los niños que se portal mal o no duermen!</b> Y así un sinfín de pequeñas advertencias que durante este mes regalamos sin cesar a nuestros hijos.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Es algo que la mayoría hemos vivido siendo niños y que parece <b>extendido y aceptado socialmente. Lo repiten tanto padres, como abuelos, como ¡extraños!</b> que te cruzas en parques o al ir a los recados… <b>Pero, ¿realmente es efectivo?</b> ¿se comportan mejor los niños al recibir este tipo de mensajes? </span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">Por qué no chantajear a tus hijos con los Reyes magos ni Papa Noel</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Basar la colaboración de tus hijos o su buen comportamiento en un sistema de premios y/o castigos es una idea muy extendida, pero desde mi punto de vista no es recomendable</b>. En primer lugar, hay que entender que este tipo de actuaciones pueden <b>propiciar resultados a corto plazo</b> (¡y por eso nos tienta utilizarlas!), pero se revelan como <b>totalmente ineficientes para incentivar que esos buenos comportamientos se mantengan a largo plazo</b>. Piénsalo… ¿cómo se pueden mantener recompensas de forma continuada durante toda la educación de tus hijos? Y entonces, <b>¿qué pasa en el momento en que tu hijo entienda que ya no va a “sacar” nada de provecho por hacer lo que se le pide?</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Por otro lado, estamos <b>promoviendo un buen comportamiento supeditado a la amenaza de que, si no, algo malo les va a suceder</b>; en este caso, que no tendrán regalos. Sin embargo, ¿cuántas de nosotras vamos realmente a cumplir esa amenaza? ¿De verdad vas a dejar a los niños sin su carita de emoción e ilusión de la mañana de Navidad o Reyes! ¡Pues claro que no! Y si chantajearse entre adultos no nos parece una práctica respetuosa y sana, ¿por qué si que nos parece adecuada con los niños? </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Esto significa que <b>no solo les amenazamos; si no que también les mentimos</b> ‘a sabiendas’ sobre lo que sucederá. Y la combinación de ambas cosas hará que año tras año<b>, el chantaje sea cada vez menos efectivo; y, por el contrario, su actitud más desafiante</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Los regalos, al fin y al cabo, se dan por amor</b>. Si no tiene sentido que le digas a tu pareja o a algún familiar que si se porta mal, no recibirá regalo… ¡tampoco tiene sentido decírselo a tu hijo!</span></p>
<h3 class="p2"><span style="color: #fec93d;">Qué hacer para no chantajear a los niños en Navidad</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Ante todo, <b>trabajar </b></span><a href="https://myfamilylab.es/disfrutar-de-la-navidad-en-familia/"><span class="s2"><b>la consciencia</b></span></a><span class="s1"><b>…</b> <b>La Navidad, y el mes que la precede, puede llegar a ser una temporada estresante,</b> en la que tanto mayores como pequeños estamos especialmente ocupados (funciones, cenas, compras, etc.), alborotados (vacaciones, viajes, visitas a y de familiares y amigos, etc.) y también cansados. Y en estas circunstancias <b>es muy habitual que los malos comportamientos afloren.</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Siendo consciente de esto y de que chantajear no entra en los planes, tenemos otras opciones a las que acudir </span><span class="s3"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<h4 class="p1"><span class="s1" style="color: #6bb29d;"><b>1.- Pasa tiempo con tus hijos </b></span></h4>
<p class="p1"><span class="s1">Prestar atención a tus hijos es <a href="https://myfamilylab.es/ninos-desafiantes-2-claves/">una de las claves</a></span><span class="s1"> que mejor funciona para neutralizar los malos comportamientos. ¿Suena simplón? Quizá… Pero es efectividad pura. </span></p>
<h4 class="p1"><span class="s1" style="color: #6bb29d;"><b>2.- Rodéate de herramientas efectivas</b></span></h4>
<p class="p1"><span class="s1">Recurrir a estas amenazas navideñas supone también una elección fácil: al fin y al cabo son Papá Noel y los Reyes Magos los “malos” de la película que no traerán los regalos. Muchas veces optamos por esto porque es fácil, pero también porque no conocemos alternativas para lograr que nuestros hijos colaboren sin recurrir a chantajes o amenazas. </span><a href="https://myfamilylab.es/desmontar-una-rabieta/"><span class="s2">Aquí</span></a><span class="s1"> y </span><a href="https://myfamilylab.es/gratis-recupera-calma-disfrute-relacion-hijos/"><span class="s2">aquí</span></a><span class="s1"> puedes <b>encontrar herramientas realmente valiosas que te ayudarán sin duda a fomentar buenos comportamientos</b> <b>desde el respeto</b> y nunca desde el miedo o la amenaza.</span></p>
<h3><span style="color: #6bb29d;">De verdad que en el 99% (¡por no decir el 100!) de los casos, prestando a nuestros hijos atención suficiente en exclusiva y guiándonos con herramientas respetuosas, evitando amenazas y mentiras, conseguiremos que colaboren de buena gana y con resultados a largo plazo. Cuéntame, ¿sueles usar esta estrategia? ¿qué resultados te suele traer? </span></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p class="p1"><span class="s1"><b>¡Adiós Papá Noel y Reyes Magos chantajistas! ¡Hola feliz época navideña llena de ilusión! </b></span><span class="s2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<p class="p1">¡Te espero!</p>
<p class="p1"><span style="color: #fec93d;">Helena </span></p>
<p>La entrada <a href="https://myfamilylab.es/chantajear-ninos-en-navidad/">¿Debo chantajear a mis hijos con los Reyes Magos?</a> aparece primero en <a href="https://myfamilylab.es">My Family Lab</a>.</p>
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		<title>¿Qué es eso de la educación respetuosa?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Sep 2019 04:07:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Asertividad]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Conexión]]></category>
		<category><![CDATA[Educación respetuosa]]></category>
		<category><![CDATA[Estilos educativos]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[conexión]]></category>
		<category><![CDATA[crianza respetuosa]]></category>
		<category><![CDATA[educación respetuosa]]></category>
		<category><![CDATA[respeto por los hijos]]></category>
		<category><![CDATA[respeto por los padres]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Educación respetuosa? ¿ser amable y firme a la vez? ¡Se puede! 😉 “El secreto de una vida feliz es el respeto. Respeto por ti mismo y respeto hacia otros” Ayad Akhtar &#160; Al convertirnos en mamis y papis comenzamos un camino que nos llevará a...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4></h4>
<h4 style="text-align: right;"><span class="s1" style="color: #00ffff;"><span style="color: #000000;">¿Educación respetuosa? ¿ser amable y firme a la vez? ¡Se puede!</span> <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></h4>
<blockquote>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i>“El secreto de una vida feliz es el respeto. Respeto por ti mismo y respeto hacia otros”</i></span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i>Ayad Akhtar</i></span></strong></p>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p class="p1"><span class="s1">Al convertirnos en mamis y papis comenzamos un camino que nos llevará a afrontar algunos de los <b>retos más complejos que encontraremos a lo largo de nuestra vida</b>. Por mi experiencia como madre y también la que me han dado estos años trabajando codo con codo con las mamis y papis de la comunidad My Family Lab, <b>la elección de un </b></span><span style="text-decoration: underline;"><em><span style="color: #ae7b88;"><a style="color: #ae7b88;" href="https://myfamilylab.es/estilos-educativos-que-tipo-de-madre-quieres-ser/"><span class="s2"><b>estilo educativo</b></span></a></span></em></span><span class="s1"><b> es una de esas encrucijadas en las que muchos coincidimos</b>: decidimos optar por una educación respetuosa, alejándonos de la fórmulas más tradicionales centradas en el <strong>«porqueyolodigoypunto» y el castigo</strong> como herramientas principales. Hasta aquí todo bien pero… ¿sabes <b>qué es realmente la educación respetuosa</b>? ¿O es una idea que resuena en tu cabeza, pero que no logras concretar en el día a día?</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Acompáñame porque <b>en este post disiparemos dudas</b> para que la educación respetuosa pase de ser un mero concepto a ser una opción efectiva y real para comunicarte con tus hijos.</span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">Pilares de la educación respetuosa</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Aunque pueda parecer una obviedad, <b>el RESPETO es el pilar central</b> de este modelo educativo. ¡Fíjate bien! No digo respeto, sino RESPETO, con todas sus mayúsculas. ¿Y qué quiero decir con esto?</span></p>
<ul>
<li class="p1"><span class="s1">En primer lugar, cambiamos la concepción tradicional de la relación padre/hijo en la que se asumía que este último debe prestar respeto a sus progenitores por el hecho de serlo. ¿Acaso no habéis escuchado en muchas ocasiones eso de “¡hay que respetar a tus mayores”!?&#8230;<span class="Apple-converted-space">  </span>En la educación respetuosa se concibe esta relación desde una perspectiva más amplia: y es que <b>los hijos no han de respetarnos por el hecho de ser su padre o su madre, si no por el mero hecho de que somos personas.</b></span></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li class="p1"><span class="s1">En segundo lugar, <b>este respeto ha de ser mutuo</b>. Es decir, frente a esa visión paternalista en la que los niños obedecen porque los padres saben lo que es mejor para ellos, en la educación respetuosa <b>los niños son merecedores también de nuestro respeto, como personas que son</b> y, por lo tanto, de expresar, compartir y hacer ver sus opiniones y puntos de vista.</span></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li class="p1"><span class="s1">En tercer lugar, ese respeto bilateral que reconocemos entre padres e hijos ¡debe fluir más allá! Por eso <b>se fomenta el respeto hacia los demás pero también, y muy importante, el respeto por uno mismo</b>. Y esto resulta clave, porque hablamos de mantenernos fieles tanto a las necesidades que demandan nuestros hijos, como también a las nuestras ¡En el equilibrio y </span><span style="text-decoration: underline; color: #ae7b88;"><em><strong><a style="color: #ae7b88;" href="https://myfamilylab.es/por-que-trabajar-la-asertividad-con-los-ninos/"><span class="s2">la asertividad</span></a></strong></em></span><span class="s1"> está la clave para lograr que la dinámica familiar funcione!</span></li>
</ul>
<p class="p1"><span class="s1">Combinar estos tres aspectos y cuidar la relación con los hijos desde esta perspectiva <b>impulsa a que se conviertan en el futuro en personas asertivas, respetuosas y autónomas</b>; además de allanar el camino mientras tanto para disfrutar de una maternidad y paternidad calmada, en la que nuestros hijos colaboren sin necesidad de estar constantemente insistiendo, gritando o regañando. Hasta aquí suena bien ¿no? <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">Podemos estar de acuerdo en que no estamos de acuerdo. <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f914.png" alt="🤔" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Al pensar en “abrazar” este tipo de educación respetuosa es absolutamente normal que asalten <b>dudas como… ¿no voy a ser demasiado permisiva? ¿no ayudaré a que se me suban a las barbas si les dejo que opinen? ¿llevarán ellos las riendas?</b> La respuesta para todas estas dudas es NO.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Ser respetuosa <b>significa comprometerte a escuchar (y respetar) sus puntos de vista, a tener en cuenta sus necesidades, a ser empática con sus sentimientos, inquietudes y emociones</b>. Y a hacer todas las cosas anteriores de forma genuina y sin dobleces. Sin embargo, eso <b>no significa que debas de estar de acuerdo con ellos siempre </b>o que te pliegues a sus peticiones.<span style="color: #ae7b88;"><strong><span style="color: #000000;"> De hecho como te decía, podéis estar de acuerdo en que no estáis de acuerdo. </span><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></strong></span></span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Encontrar ese equilibrio entre respeto y límites es una de las razones de ser de la Metodología My Family Lab</b> que busca dotar de conocimientos que permitan entender los porqués de los comportamientos de los niños y, a la vez, ofrecer <strong>herramientas eficaces y aplicables en el día a día</strong> que ayuden a  que los niños colaboren a la vez que nos sentimos super conectadas a ellos. Y créeme, es una sensación mágica sentir que no tienes que enfadarte para que tus hijos te hagan caso.</span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">My family lab: una metodología de educación respetuosa</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">En <b>My Family Lab se conjugan diferentes metodologías tanto de educación respetuosa como de otras disciplinas</b> con el objetivo siempre de poder dotar a los padres no solo de teoría si no de herramientas concretas, eficaces y aplicables en el día a día.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Así, en la metodología confluyen <b>técnicas de Disciplina Positiva, Positive Parenting Solutions, Transformative Parenting, Cómo hablar a los niños para que escuchen…; pero también metodología asociada al Coaching ejecutivo y personal, a la Programación Neurolingüística (PNL), la Inteligencia Emocional y el Mindfulness</b>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Con todo este back-up, al que añado también mi propia experiencia como madre desde hace 15 años, se ha creado <b>una metodología viva que se adapta a un mundo en constante cambio y que evoluciona al igual que lo hacen los niños de cada generación</b>, afrontando retos ya conocidos en la educación (rivalidad entre hermanos, etapas como la adolescencia, etc.), como otros nuevos (¡holi tecnología y pantallas! Estoy pensando en ti…). Al ser tan viva,<span class="Apple-converted-space">  </span>My Family Lab nació con unas 40 herramientas, pero <b>a día de hoy ¡ya ha crecido hasta sobrepasar las 100! </b>Y te puedo asegurar que no tiene ninguna intención de parar de crecer, mientras encuentre herramientas y estrategias que crea que os pueden ser útiles.</span></p>
<h3><span style="color: #6bb29d;">¿Conoces y utilizas ya alguna de estas herramientas? ¡Cuéntame! A mí como madre me han salvado la vida en muchas ocasiones y me han ayudado a mantener inalterable mi objetivo de educar a mis hijos en el respeto hacia sí mismos y hacia los demás.</span></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p class="p1"><span class="s1">Si te identificas con lo que he contado en este post creo que en esta comunidad podrás disfrutar de contenidos que te vendrán genial para tu maternidad ya que dotar de <b>herramientas claras, eficaces y respetuosas con las que puedas obtener resultados </b></span><span class="s1"><b>y que puedas aplicar en el día a día es el objetivo  (y la obsesión dicho sea de paso) de la metodología My Family Lab.</b> Si todavía no conoces ninguna de esas herramientas, te animo a que explores mi </span><span style="text-decoration: underline; color: #ae7b88;"><em><a style="color: #ae7b88;" href="https://myfamilylab.es/gratis-recupera-calma-disfrute-relacion-hijos/"><span class="s2"><b>videotraining gratuito</b></span></a></em></span><span class="s1"> o que le des una oportunidad al <b>curso </b></span><span class="s2"><b>online <span style="text-decoration: underline;"><em><span style="color: #ae7b88;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/">Madres al borde de un ataque de nervios</a></span></em></span></b></span><span class="s3">, </span><span class="s1">ya que sus materiales están pensados para ayudarte a recuperar la calma y el disfrute en la relación con tus hijos sin tener que amenazar, chillar y repetir las cosas mil veces.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¡Te espero!</span></p>
<h5><span style="color: #fec93d;">Helena </span></h5>
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		<title>Estilos educativos… ¿qué tipo de madre quieres ser?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 May 2019 06:48:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Amabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Estilos educativos]]></category>
		<category><![CDATA[Firmeza]]></category>
		<category><![CDATA[Límites]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[Autoritario]]></category>
		<category><![CDATA[Firme y amable]]></category>
		<category><![CDATA[Permisivo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“Lo que se les dé a los niños, los niños lo darán a la sociedad” Karl A. Menninger A veces me pasa que me imagino la maternidad como un largo viaje en coche: hay tramos que son sorprendentes y descubres paisajes maravillosos; los hay que...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">“Lo que se les dé a los niños, los niños lo darán a la sociedad” </span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">Karl A. Menninger</span></p>
<p style="text-align: right;">
</blockquote>
<p>A veces me pasa que me imagino la <b>maternidad como un largo viaje en coche</b>: hay tramos que son sorprendentes y descubres paisajes maravillosos; los hay que están dominados por los baches y ya no sabes ni cómo ponerte para sortearlos; los hay de autopista en los que se pone el piloto automático; y también hay veces en las que llegamos a una <b>bifurcación del camino y no tenemos ni idea por dónde seguir</b>… Este último fue mi caso cuando tuve que <b>enfrentarme a elegir entre un abanico de  estilos educativos</b> con el que me identificase y al que pudiese ser fiel a lo largo del tiempo. ¿Cojo el camino de la <b>maternidad amable</b>? ¿Me voy mejor por <b>el de la firmeza</b>? ¿Cómo saber cuál reportará más beneficios a largo plazo y contribuirá a que mis hijos se conviertan en adultos autónomos, amables y respetuosos? <span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>¡Estoy segurísima de que no soy la única indecisa en este cruce! ¡Levanta la mano si tú también te has tirado de los pelos esperando una señal del cielo que te indicase el camino! Aquí nadie tiene superpoderes… pero te invito a que <b>explores conmigo los dos caminos</b> antes de tomar una dirección definitiva.</p>
<h3><span style="color: #fec93d;">La amabilidad como estilo educativo</span></h3>
<p>Ser <b>amable</b> fue mi primera opción. Siguiendo este camino, visualizaba <b>una maternidad más relajada, calmada, ¡incluso más feliz!</b> Y sí, por supuesto que tiene <span style="color: #6bb29d;"><b>muchas ventajas</b>:</span></p>
<ul>
<li>Relación en la que <b>predomina el cariño</b></li>
<li>Se <b>minimiza el conflicto</b></li>
<li>Hay <b>más respeto</b> entre padres e hijos</li>
<li>Se ejercita la <b>empatía</b></li>
<li>Genera <b>mayor acercamiento</b> entre ambos</li>
<li>Se da <b>un buen ejemplo</b> para tratar a los demás</li>
<li>En general, se cimenta sobre <b>menos tensión y más disfrute</b></li>
</ul>
<p>Pero no, <b>no es oro todo lo que reluce</b>. Al igual que podemos extraer muchos puntos positivos, también os aseguro que mis hijos comprobaron <span style="color: #6bb29d;"><b>consecuencias negativas</b></span> como:</p>
<ul>
<li><strong>A</strong><b>usencia de límites</b></li>
<li>Niños convertidos en el <b>centro de atención</b></li>
<li>Cero tolerancia a la <b>frustración</b></li>
<li><strong>Sin</strong><b> capacidad de autocrítica</b>: culpaban a los demás de sus desdichas</li>
<li><strong>B</strong><b>aja autoestima</b></li>
<li>Y, en general, unos <b>niños perdidos ante la falta de normas</b> a las que atenerse.</li>
</ul>
<h3><span style="color: #fec93d;"><span style="caret-color: #fec93d;">Entonces, estilo educativo firme y autoritario</span></span></h3>
<p>Eso al menos fue lo que pensé yo… Si el primero traía consigo efectos secundarios no deseados, no quedaba más remedio que deshacer el camino y <b>emprender el otro</b> trayecto.</p>
<p>Igualmente, no te puedo negar que no viese <span style="color: #6bb29d;"><b>puntos positivos</b>:</span></p>
<ul>
<li><strong>M</strong><b>ayor control</b> de la situación</li>
<li>En cierto modo, era <b>más fácil</b>: no había que razonar; bastaba un ‘porque lo digo yo, y punto’</li>
<li>Trabajábamos mucho más la <b>organización y la disciplina</b></li>
<li>Y sentía que se lograba esa <b>obediencia</b> que esperamos de nuestros hijos.</li>
</ul>
<p>¡Ya está! <b>¿Había dado con la solución?</b> ¿Todo era un panorama de paisajes maravillosos y arcoíris? Pues… <b>va a ser que no</b>. Decantarme por el autoritarismo también me hizo ser consciente que esta fórmula dejaba <span style="color: #6bb29d;"><b>efectos secundarios no deseados</b></span> en mis hijos:</p>
<ul>
<li>Obedecían, sí; pero mayoritariamente <b>por miedo</b> a las consecuencias</li>
<li>Eran <b>más dependientes</b> y menos autónomos de lo que yo esperaba</li>
<li>Tenían <b>dificultades para tomar decisiones</b></li>
<li>Respondían con actitudes a veces demasiado sumisas y en etapas demasiado <b>rebeldes y desafiantes</b></li>
<li>En definitiva, parecía que habían <b>perdido un poco de chispa en esa personalidad</b> que les hace únicos.</li>
</ul>
<h3><span style="color: #fec93d;">Efecto péndulo: de un estilo educativo a otro como pollo sin cabeza</span></h3>
<p>Si has llegado leyendo hasta aquí estoy segura de dos cosas:</p>
<p>1.-que entiendes perfectamente de lo que hablo porque también has experimentado esa indecisión en el cruce sobre qué estilo educativo adoptar,</p>
<p>2.-¡que seguro que quieres saber que pasó después!</p>
<p>Pues bien, que entré en una <b>fase pendular</b> en el que trataba de <b>ser unas veces amable y otras imponer mi autoridad</b>. De verdad, de verdad, de verdad de la buena que yo seguía sintiendo ese impulso de que la relación con mis hijos la dominara la amabilidad; pero cuando veía que perdía el control y que, básicamente, se me subían a la chepa, sacaba el traje de autoridad para decir ¡hasta aquí! Pero claro, luego sentía una culpa… que volvía de nuevo al inicio para reproducir el mismo esquema una y otra vez.</p>
<p>Y así todo el rato.</p>
<p><span style="color: #fec93d;"><b>Estilo educativo My Family Lab: firmeza con dignidad y respeto</b></span></p>
<p>En este maravilloso viaje de mi maternidad, las ganas de querer aprender más y toda la formación y el aprendizaje previo que llevaron a la creación de My Family Lab terminaron por ser mi tabla de salvación. ¿Por qué? Porque aprendí que <b>no es para nada incompatible ser firme y amable a la vez</b> y que se podía crear una metodología que fuese <b>igual de respetuosa tanto con los niños como con los padres</b>.</p>
<p>¡Alucinante! ¿Es música para tus oídos como lo fue para los míos? Pues espera a ver algunas de <span style="color: #6bb29d;"><b>sus claves</b>:</span></p>
<ul>
<li><b>Libertad</b>, ¡SÍ! Pero con <b>límites y normas</b></li>
<li>Basándome en la <b>manifestación de afecto y apoyo</b></li>
<li>Les <b>exijo </b>a mis hijos, <b>pero nunca más de lo que pueden dar</b></li>
<li>Fomento la <b>iniciativa</b>, asumiendo que <b>aprenderán de sus errores</b></li>
<li><b>Celebro sus éxitos</b>, ¡claro! Pero también <b>apoyo sus fracasos</b></li>
<li>Permito <b>expresar deseos</b>,<strong> opiniones y sentimientos,</strong> siempre que éstos sean desde el <strong>respeto y </strong><b>no sean ofensivos </b>para nadie.</li>
</ul>
<p>Gracias a estos principios he conseguido sentirme a gusto con mi estilo educativo como madre, ser fiel a él y mantenerlo en el tiempo; lo que es vital para conseguir <span style="color: #6bb29d;"><b>los resultados</b></span> que esperamos.</p>
<h3><span style="color: #fec93d;">¿Que qué espero yo de mis hijos?</span></h3>
<p>Que sean <b>seguros e independientes</b>, que tengan <b>autocontrol sobre su conducta</b>, que <b>asuman sus responsabilidades</b>, que sean <b>socialmente competentes</b> y que desarrollen <b>un buen nivel de autoestima</b>.</p>
<h5><span style="color: #6bb29d;">Yo creo que la foto así queda bastante clara ¿verdad? Cuéntame en comentarios, ¿Qué opinas al respecto? ¿con qué estilo te identificas más? </span></h5>
<p>Si tú estás en mi barco y quieres trabajar en los mismos objetivos, My Family Lab es tu comunidad <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> Y tanto el curso online <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="http://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/">‘Madres al borde de un ataque de nervios’ </a></span></strong></em></span>como las <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/sesiones-de-coaching-para-madres-e-hijos-en-madrid-y-online/">sesiones de coaching familiar</a></span></strong></em></span> pueden ser un buen inicio para conocer estrategias y herramientas que te den las claves para reconectar con tus hijos y decidir, de una vez por todas, la dirección que quieres tomar en tu viaje de maternidad.</p>
<p>¡Te espero!</p>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Tú no eres tu madre y tu hijo no es tú</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Apr 2016 16:28:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Autonomía]]></category>
		<category><![CDATA[Motivación]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[a qué he venido al mundo]]></category>
		<category><![CDATA[Misión de vida]]></category>
		<category><![CDATA[que quieres ser de mayor]]></category>
		<category><![CDATA[Que quiero ser de mayor]]></category>
		<category><![CDATA[Qué será mi hijo de mayor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Te lo diré de de todas las maneras posibles: Peligro, Warning, Achtung…! Tú no eres la misma persona que tu padre o tu madre y tu hijo no es la misma persona que tú.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;"><b>“Las respuestas de cual es mi misión en este mundo nadie me las podrá dar, </b></span><span style="color: #e57262;"><b>yo las debo encontrar”</b></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">Anónimo</span></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p><strong><span style="color: #ae7b88;">Tú no eres tu madre y tu hijo no es tú,</span></strong> esto que parece un trabalenguas en realidad es también de Perogrullo. Me explico.</p>
<h3><span style="color: #ae7b88;">Tener hijos es todo un Tótum Revolútum.</span></h3>
<p>No se si estarás conmigo o no en que el nacimiento de un hijo sea en las circunstancias que sea viene a ser <span style="color: #ae7b88;"><b>¡el Tótum Revolútum más gordo que te va a ocurrir en la vida!</b></span> y además no sólo te revoluciona a ti sino que además genera cambios en tu manera de relacionarte con amigos, familia y la sociedad misma, y por supuesto te hace hasta replantearte aspectos más o menos transcendentales sobre la vida que antes te pasaban totalmente desapercibidos.</p>
<p>¡Ahí estás tú! trayendo un ser humano al mundo, una personita pequeña que a partir de ahora depende de ti para absolutamente todo. ¡Casi nada! ¿y ahora qué? bueno pues ahora… ahora te toca pensar <strong><span style="color: #ae7b88;"><em>como te quieres plantear la mater/paternidad</em></span></strong><span style="text-decoration: underline; color: #ae7b88;"><em>,</em></span> con qué actitud vas a abordar <strong><span style="color: #ae7b88;">tu</span></strong> <span style="color: #ae7b88;"><strong>cambio de estado de “tiro de la puerta y me voy tan campante” a “tengo una vida humana entre mis manos, antes de salir coge una maleta llena de pañales, toallitas, biberones, chupetes, ropa de cambio  y  así hasta el infinito” ;) </strong></span></p>
<p>Habrá padres que lo vivan como un motivo de orgullo e ilusión, para otros será una preocupación constante e incertidumbre hacia el futuro, otros lo vivirán con miedo y con casi toda probabilidad <span style="color: #ae7b88;"><b>muchos lo vivirán con una mezcla de todo esto y ¡mucho más!.</b></span></p>
<h3><span style="color: #ae7b88;">Cuando llevamos la ilusión demasiado lejos&#8230;</span></h3>
<p>Ahora bien, cuando nace estamos taaaan, taaaan, taaaan ilusionados que podemos sin querer entender al niño como una prolongación de nuestro propio ser (como pequeños miniyoes) y claro, como quieres lo mejor para él y que no le falte nada de lo que a ti te faltó, <span style="color: #ae7b88;"><b>quizás pones todas tus esperanzas en que tu hijo cumpla los sueños que tú misma dejaste atrás.</b></span> Y aquí es donde digo de todas las maneras posibles: Peligro, Warning, Achtung…! <span style="color: #ae7b88;"><b>Tú no eres la misma persona que tu padre o tu madre, y tu hijo no es la misma persona que tú.</b></span></p>
<h3><span style="color: #ae7b88;">Motiva y empodera a tu hijo para conseguir lo que ser proponga.</span></h3>
<p>No te olvides jamás de que el niño tiene una gran necesidad de pertenencia, de sentirse único e irrepetible, y esto se consigue entre otras cosas a partir del respeto a su individualidad, junto con el <span style="color: #e57262;"><strong><span style="color: #ae7b88;"><em>amor incondicional</em></span></strong><b> </b></span>que le profesemos. Así que <span style="color: #ae7b88;"><b>si lo que tenías en mente es que tu hijo cumpliese TU sueño de ser astronauta, abogado o trapecista de circo, </b></span>no tengo nada que objetar si descubres que de verdad sus talentos e intereses van en esa dirección, pero antes que nada asegúrate de que esto es así, y sea como sea <strong><span style="color: #ae7b88;"><em>motívale y empodérale</em></span></strong> para que llegue a donde se proponga.</p>
<p>Nuestra labor como padres consiste en construir para nuestros hijos una base sólida que les <span style="color: #ae7b88;"><b>ayude a encontrarse a sí mismos, a descubrirse y a desvelarse tal y como son, con todo su potencial, talentos y capacidades.</b></span> Necesitan descubrir el mundo desde sus zapatos, sus experiencias y sus propios <span style="color: #000000;"><em>éxitos y fracasos.</em></span></p>
<h3><span style="color: #ae7b88;">Los padres hemos de ejercer de copilotos.</span></h3>
<p>Para eso trata de acompañarle en su caminar, pero sin empujarle o desplazarle, y a la vez estando cerca para que no se sienta abandonado; <span style="color: #ae7b88;"><b>hacerle de brújula y de mapa, pero sin condicionar ni decidir su dirección,</b></span> aclararle las dudas que tenga sobre las diferentes posibilidades, o mejor aún <b><span style="color: #ae7b88;">ayudarle a encontrar sus propias respuestas,</span> </b>y mostrarle e incluso ampliarle las alternativas que tiene ante sí para que pueda decidir cual es la que mejor le encaja para escribir su propia historia. No hablo sólo del momento “que voy a ser de mayor” sino de tener esto en cuenta en el día a día.</p>
<p><span style="color: #ae7b88;"><b>Confía en tu enorme sabiduría interna</b> </span>para encontrar el equilibrio entre amarle y protegerle sin anularle y sin arrebatarle su voluntad en la toma de decisiones y su derecho a cometer sus propias equivocaciones.</p>
<p><span><b><span style="color: #6bb29d;">Y tú, ¿eras de esos niños o niñas que desde pequeños tuvieron claro lo que querían ser o por el contrario lo decidiste mucho tiempo después?</span></b></span> Yo desde pequeña tuve claro que quería ser fundadora y creadora de un proyecto que se llamase My family lab! ;)</p>
<p>¡Que el día te sonría! <span style="color: #fec93d;"><strong>;)</strong></span></p>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p><a href="http://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-4982 aligncenter" src="http://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png" alt="Curso online Madres al borde de un ataque de nervios" width="560" height="315" srcset="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png 560w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-300x169.png 300w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-539x303.png 539w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px" /></a></p>
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		<title>Las palabras NO se las lleva el viento</title>
		<link>https://myfamilylab.es/las-palabras-no-se-las-lleva-el-viento/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Apr 2016 12:32:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Conexión]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje]]></category>
		<category><![CDATA[Relación con los hijos]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[creencias]]></category>
		<category><![CDATA[diálogo interno]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje basura]]></category>
		<category><![CDATA[motivación]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>
		<category><![CDATA[palabras]]></category>
		<category><![CDATA[pnl]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Quien quiera que dijo “Las palabras se las lleva el viento” no podía estar más equivocado. Las palabras calan en nuestros huesos, nuestro pensamiento y nuestra alma.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">“Las palabras son mitad de quien las pronuncia, mitad de quien las escucha.”</span><br />
<span style="color: #e57262;"><strong>Michel Eyquem de Montaigne</strong></span></p>
<p>Quien quiera que dijo <span style="color: #ae7b88;"><b>“Las palabras se las lleva el viento”</b></span> no podía estar más equivocado. Las palabras, no sólo no se las lleva el viento, sino que calan en nuestros huesos, en nuestro pensamiento y en nuestra alma.</p>
<p>El lenguaje que utilizamos en casa, ya sea con nuestra pareja, nuestros hijos, e incluso con nosotros mismos, <strong><span style="color: #ae7b88;">es como la banda sonora que se crea en nuestras cabezas de esa película que es nuestra vida.</span></strong></p>
<p>A menudo no nos damos cuenta de <strong><span style="color: #ae7b88;">cómo de hostiles y críticos estamos siendo en nuestras conversaciones cotidianas,</span></strong> incluso creemos que estamos siendo instructivos. Por ello es importante que empecemos a escucharnos hablar. Para hacernos conscientes de qué tono estamos utilizando y así no hacer daño a las personas que son más importantes para nosotros.</p>
<p>A menudo el tono hiriente es tan sutil, que ni siquiera nos damos cuenta. Te sorprendería saber que muchas veces decimos cosas que hacen daño a nuestros hijos sin que ni siquiera nos demos cuenta. Quizás creemos que estamos haciendo una simple observación y a ojos de nuestros hijos suene como una acusación. Así que <span style="color: #ae7b88;"><strong>elijamos nuestras palabras y nuestro tono con cuidado y delicadeza especialmente a la hora de tratar con nuestra familia,</strong></span> ya que ellos son las personas más cercanas y más queridas.</p>
<p>Nada de lo que el niño escucha cae en saco roto, incluso cuando no va dirigido a él directamente. La manera que tenemos de comunicarnos con nuestra pareja o nuestro ex, <span style="color: #ae7b88;"><strong>la manera en la que resolvemos los conflictos es el modelo a seguir por el niño en lo que se refiere a amor y respeto.</strong></span> La manera en la que hablamos, establece los pilares de la comunicación en nuestra casa, y es lo que les da seguridad o inestabilidad a los niños .</p>
<p>Es cierto que cuando estamos atravesando turbulencias, ya sea en nuestra relación, en el trabajo o a nivel personal, <strong><span style="color: #ae7b88;">es tremendamente retador proteger a nuestros hijos de nuestras miserias,</span></strong> pero es precisamente en esos momentos cuando más atentas necesitamos estar. Siempre que te sea posible <span style="color: #ae7b88;"><strong>protege a tus hijos de tu ira y <em>frustración</em>.</strong> </span>Los niños a menudo nos idealizan, al menos hasta que son adolescentes, después nos caemos del pedestal con más o menos gracia ;) Somos las personas en quien confiar y a quien imitar. Trata de ser tu mejor versión y de poner en marcha los comportamientos que quieres que tus hijos modelen.</p>
<p>En momentos de flaqueza, pregúntate siempre, <span style="color: #ae7b88;"><strong>¿cómo afectará esta manera de hablar al desarrollo de mis hijos? ¿qué es lo que aprenderán de esto? ¿qué creencias sobre ellos mismos les generará?</strong> </span>Hay veces que sólo esto nos ayuda a dar un paso atrás para modular la rabia y hablar de manera diferente.</p>
<p>Y hablando de las creencias y el auto-concepto que nuestras palabras pueden generar en nuestros hijos, tengamos especialmente en cuenta, que cuando avergonzamos a nuestros hijos, eso se traduce en sus cabecitas como que <span style="color: #ae7b88;"><strong>no son</strong></span> <em><span style="color: #ae7b88;"><strong>personas valiosas o merecedoras de amor.</strong></span></em></p>
<p><span style="color: #ae7b88;"><strong>Imagina que estás en una comida con amigos,</strong></span> y tu hijo se acerca entusiasmado a contarte algo que le ha ocurrido interrumpiendo tu conversación. Digamos que tienes al menos dos opciones:</p>
<h3><strong><span style="color: #ae7b88;">Opción 1:</span></strong></h3>
<p>-No me interrumpas, es que no ves que estoy hablando?</p>
<h3><strong><span style="color: #ae7b88;">Opción 2:</span></strong></h3>
<p>&#8211; Cariño me muero por escucharlo, ahora mismo los mayores estamos hablando, en cuanto paremos te busco y me lo cuentas!</p>
<p>Ambas son respuestas que consiguen lo mismo ante una misma situación. Ahora bien, la manera en que el niño las va a integrar y el sentimiento que le va a generar acerca de sí mismo es absolutamente diferente. Con la primera respuesta generamos un “Lo que a mí me pasa no es importante y molesto a mis padres”. Con la segunda es “Mis padres se interesan por lo que quiero contarles, mis padres me respetan, yo también debo respetables y esperar mi turno de palabra cuando otros están hablando”</p>
<p>Ey! No te vengas abajo! todos lo hacemos! Ningún padre del mundo es constantemente paciente y  consciente de las palabras que utiliza, <span style="color: #ae7b88;"><em><b>ninguna madre es perfecta. </b></em></span> Pero si practicas, y tratas de chequear si puedes decir las cosas con diferentes palabras, un tono más amable o expresión corporal más abierta, lo terminarás incorporando como un hábito, y lo que es más importante, tus hijos lo modelarán e integrarán desde pequeñitos.</p>
<p><strong><span style="color: #6bb29d;">¿Qué situaciones crees que disparan especialmente tu lenguaje basura? ¿qué expresiones sueles utilizar en esos casos? ¿por qué otras frases puedes sustituirlas?</span></strong></p>
<p>No dejes de contarme! todos aprendemos de todos!</p>
<p>Mucha suerte! y a practicar! :)</p>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p><a href="http://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-4982 aligncenter" src="http://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png" alt="Curso online Madres al borde de un ataque de nervios" width="560" height="315" srcset="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png 560w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-300x169.png 300w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-539x303.png 539w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Desconecta para conectar</title>
		<link>https://myfamilylab.es/desconecta-para-conectar/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Sep 2015 06:51:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Agradecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Conexión]]></category>
		<category><![CDATA[Disfrute]]></category>
		<category><![CDATA[Emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Felicidad]]></category>
		<category><![CDATA[Relación con los hijos]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[Responsabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[conexión]]></category>
		<category><![CDATA[desconexión]]></category>
		<category><![CDATA[móvil]]></category>
		<category><![CDATA[tecnología]]></category>
		<category><![CDATA[teléfono]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Desconecta para conectar. Cuánto más te conectas, menos conectas. Sacar el móvil durante una conversación con tus hijos, construye un muro entre vosotros. ¿Qué es lo primero que vas a hacer para cambiar esta situación que no te gusta?</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">“<b>El regalo m</b><strong>ás</strong><b> valioso que podemos hacerle a alguien es nuestra presencia. Cuando estamos presentes con aquellos que amamos, ellos florecen.</b>”</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;"><b>Thich Nhat Hanh</b></span></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p>Hace tiempo publiqué en mi perfil de <a href="https://www.facebook.com/myfamilylab?fref=ts" target="_blank" rel="noopener">Facebook</a> esta foto. La imagen pertenece a una campaña que la célebre agencia Ogilvy&amp;Mather había lanzado en China para concienciar sobre el uso del móvil.</p>
<p>Es una imagen que a priori puede pasar totalmente desapercibida, pero te pido que te pares a mirarla y reflexionar sobre ella. ¿Ya? No sé qué provoca en ti, pero te quiero hablar de lo que despertó en mí. Me trajo una <span style="color: #ae7b88;"><strong>dosis de realidad.</strong></span></p>
<div id="attachment_998" style="width: 970px" class="wp-caption alignnone"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-998" class="size-full wp-image-998" src="http://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2015/09/559fd9141700006004326292.png" alt="Imagen by Ogilvy &amp; Mather China" width="960" height="678" srcset="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2015/09/559fd9141700006004326292.png 960w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2015/09/559fd9141700006004326292-300x212.png 300w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2015/09/559fd9141700006004326292-795x561.png 795w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2015/09/559fd9141700006004326292-610x431.png 610w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2015/09/559fd9141700006004326292-400x284.png 400w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /><p id="caption-attachment-998" class="wp-caption-text">Imagen by Ogilvy&amp;Mather China</p></div>
<p>Me dejó totalmente impactada y desarmada. La interpretación era tan simple como: <strong><span style="color: #ae7b88;">sacar el móvil durante una conversación con mis hijos, construye un muro entre nosotros.</span></strong> Tan simple y tan duro como eso. Mis hijos Hugo y Nora han nacido en la era móvil, ¿cuántos muros he construido entre nosotros desde que nacieron? La respuesta que me dí a misma me dejó triste: INFINITOS.</p>
<p>Te prometo que me quedé tocada. Después pensé, venga no te quedes instalada cómodamente en el “qué pena, qué de momentos perdidos!” ¿Puedes hacer algo para cambiar esa situación de ahora en adelante? ¿sí? ok, ¡manos a la obra! <span style="color: #ae7b88;"><strong>¿Qué es lo primero que vas a hacer para cambiar esta situación que no te gusta?</strong></span></p>
<p>En My family lab tengo un lema, <a href="http://myfamilylab.es/somos-padres-conscientes-no-perfectos/" target="_blank" rel="noopener">“somos madres conscientes, no perfectas” </a>  y por suerte eso es lo que yo acababa de hacer, tomar conciencia, y una vez hecho lo más importante queda hacer lo más DIFÍCIL, <span style="color: #ae7b88;"><strong>desconectar para conectar, porque cuanto más te conectas, menos conectas.</strong></span> No se trata de ser la madre perfecta, se trata de hacer cada día un esfuerzo consciente para estar de verdad presente cuando esté con esas personitas que tanto me necesitan.</p>
<p>Porque, ¿y si resulta que por estar pendiente del teléfono, me pierdo cuando Hugo me cuenta lo mejor que le ha pasado en el día o cuando Nora me cuenta que se ha sentido mal por algo que le ha ocurrido? Lo que me da <span style="color: #ae7b88;"><strong>mirar la pantalla del móvil nunca será equiparable a lo que me dará mirarles a los ojos</strong></span> y compartir momentos cotidianos con ellos. Esos momentos no van a durar para siempre, y quiero atesorarlos como algo valioso.</p>
<p>Hay una cita de Dale Carnegie que me encanta y dice así: “Una de las cosas más trágicas que sé sobre la naturaleza humana es que <span style="color: #ae7b88;"><strong>continuamente posponemos la vida.</strong></span> Nos pasamos el día soñando con jardines mágicos de rosas sobre el horizonte, en vez de disfrutar de las rosas que podemos ver florecer a través de nuestra ventana hoy mismo”, y es verdad, cuántas veces con tantas cosas nos decimos algún día haré esto o aquello… algún día… pero, <span style="color: #ae7b88;"><strong>¿tiene sentido vivir en un permanente “algún día”?</strong> </span>Sé que dentro de no tanto, echaré de menos a rabiar esos momentos en los que mis hijos me pedían que jugase con ellos, o me pedían ayuda con algo, o cuando simplemente querían estar conmigo. Fin de la historia, para mí ha llegado el momento de hacer algo. Desde ya.</p>
<p><span style="color: #ae7b88;"><strong>¡Así que estoy de reto!</strong> </span>Dicen los expertos que las personas conseguimos integrar un hábito cuando lo practicamos durante 21 días seguidos, y yo estoy dispuesta a integrar el hábito de reducir el uso del teléfono para conectar con lo que de verdad importa.</p>
<p>Lo primero que he hecho ha sido imprimir la foto y pegarla en un lugar visible de mi salón que es donde suelo estar con los niños. Quiero que esté presente como la estrella que me guíe cuando las fuerzas flaqueen.</p>
<p>Lo segundo que he hecho ha sido buscar cómplices.  Así que les he contado a mis hijos mi plan: <span style="color: #ae7b88;"><strong>“Vosotros sois lo más importante del mundo para mí,</strong></span> así que me gustaría que cuando estemos juntos, estemos juntos de verdad, sin que el móvil me interrumpa, ¿me ayudáis?”. Sus caritas, sólo ver como se iluminaron, cómo dibujaron una sonrisa gigante, sólo eso ya mereció la pena. Sé que ellos serán los mejores guardianes para que yo saque el reto adelante.</p>
<p>No nos engañemos, por las tardes, cuando llegan del cole, hay momentos en los que cada uno necesitamos estar haciendo nuestras cosas, la cena, ducha, extra-escolares, deberes… y claro que tendré que seguir chequeando el correo, o los mensajes. Eso no va a cambiar, pero se trata de que los momentos que tengamos para estar juntos, contándonos nuestras cosas, jugando, o simplemente compartiendo sofá, <strong><span style="color: #ae7b88;">mi estado personal sea “Disponible”, y el de mi móvil “Apagado o fuera de cobertura”.</span></strong></p>
<p>Han pasado dos días y <span style="color: #ae7b88;"><strong>siento que tengo como ¡super poderes! :).</strong></span> Estando presente desde el corazón soy capaz de ver cosas que antes me pasaban desapercibidas, puedo sentir la suavidad de sus manos, darme cuenta de los matices de sus risas, fijarme en su olor, en el tacto al acariciarles el pelo y en lo maravillosos que son sus ojos. Cuando tengo la tentación de coger el móvil, me ayuda pensar, ¿de verdad un mensaje de móvil por bonito o divertido que sea puede superar lo que me hacen sentir esos momentos? <span style="color: #ae7b88;"><strong>La respuesta es un gran NO.</strong></span> Helena no te olvides, desconecta para conectar.</p>
<p>Me siento feliz, motivada y agradecida, quiero acoger en mi vida lo que de verdad importa, no sólo porque es el mejor regalo que puedo hacerles, si no porque es el mejor regalo que puedo hacerme, y ¡a quién no le gustan los buenos regalos! <span style="color: #ae7b88;"><strong>¿te unes a regalar y que te regalen?</strong></span></p>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p><a href="http://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-4982 aligncenter" src="http://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png" alt="Curso online Madres al borde de un ataque de nervios" width="560" height="315" srcset="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png 560w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-300x169.png 300w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-539x303.png 539w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px" /></a></p>
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		<title>Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que seas.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Jun 2015 09:52:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[Conexión]]></category>
		<category><![CDATA[Fracaso]]></category>
		<category><![CDATA[Frustración]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Si necesitases aprender a montar en bici, ¿Qué preferirías escuchar?<br />
No quiero volver a oírte decir que tienes miedo.Deja de llorar ya; o bien, voy a estar a tu lado en todo momento.Puedes hacerlo. Si no es hoy, lo intentaremos de nuevo mañana. Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que seas.</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;"><b><i>“No me juzgues por mis éxitos, </i></b></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;"><b><i>júzgame por las veces que me caí y volví a levantarme.”</i></b></span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;"><b><i>Nelson Mandela</i></b></span></p>
</blockquote>
<p><strong><span style="color: #ae7b88;">Si necesitases aprender a montar en bici, ¿Qué preferirías escuchar?</span></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡No quiero volver a oírte decir que tienes miedo!</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Deja de llorar ya!</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Súbete en la bici ahora mismo, no me seas bebé!</p>
<p><strong>O bien:</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; Voy a estar a tu lado en todo momento.</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Puedes hacerlo!. Si no es hoy, lo intentaremos de nuevo mañana.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que seas.</em></p>
<p><span style="color: #ae7b88;"><strong>Si fueses un poco torpe y desorganizada, ¿qué te motivaría más?</strong></span></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¿No puedes hacer nada bien? ¡Eres un desastre, siempre estás perdiéndolo todo!</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Ya se te ha vuelto a caer la leche! ¡siempre igual!</p>
<p><strong>O bien:</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; Todo el mundo comete errores, esa es la manera de aprender.</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¿Qué puedes hacer diferente la próxima vez?</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; No pasa nada, eso le puede pasar a cualquiera. Coge un trapo y límpialo porfa.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que sea</em></p>
<p><strong><span style="color: #ae7b88;">Si necesitases perder peso, ¿qué sería más motivador ?</span></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; Estás gorda, no pienso comprarte ni un dulce más hasta que no adelgaces.</p>
<p><strong>O bien:</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Vamos a dar una vuelta en bici!</p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¿Qué te parece si hacemos un baile juntas? tú escoges la canción.</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que sea</em></p>
<p><strong><span style="color: #ae7b88;">Si necesitases mejorar tu higiene, ¿cómo te sentirías más motivada?</span></strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Uf!, hueles horrible, no hay quien esté a tu lado.</p>
<p><strong>O bien,</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">&#8211; ¡Qué bien hueles recién duchado! ¿Qué te parece si vamos al súper y escoges el gel con el olor que más te guste para usarlo en tu ducha diaria?</p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que sea</em></p>
<hr />
<p>Seguramente, todos en nuestra vida hemos cometido errores, hemos roto algo o sentido miedo a la hora de enfrentarnos a nuevos retos.</p>
<p><strong><span style="color: #6bb29d;">¡Ojo con las expectativas!</span></strong></p>
<p>Con frecuencia nos impacientamos ante los errores de nuestros hijos. Muchas veces tenemos determinadas expectativas en cuanto a la velocidad a la que deberían aprender algo, y que ésta sea más lenta de lo que esperábamos nos frustra enormemente. Esa frustración nos hace perder la paciencia, y en ese momento sale nuestro <strong><span style="color: #ae7b88;">trol interno</span></strong>, que dice cosas como, ¡anda ya! ¿cómo es posible que te de miedo dormir solo? ¿quieres irte a la cama de una vez?.</p>
<p>No somos conscientes de que <span style="color: #ae7b88;"><strong>ante las dificultades de los niños, nuestros comentarios pueden ser poco o nada empáticos.</strong></span> Es importante respirar, y tratar de ponernos en los zapatos de nuestros hijos antes de dar nuestra opinión. Tal y como lo haríamos con nuestra mejor amiga.</p>
<p>Con cada mirada de desaprobación, con cada movimiento de cabeza que indica decepción, cada vez que ponemos los ojos en blanco en señal de impaciencia, lo que estamos consiguiendo es que el niño pierda confianza en sí mismo y en sus capacidades, se sienta menos brillante y más derrotado y bloqueado.</p>
<p><em><strong><span style="color: #ae7b88;">Con el tiempo, esas críticas constantes, hacen que el niño crea que no es lo suficientemente bueno.</span></strong></em></p>
<p>Es cierto que la línea entre orientar al niño de manera constructiva, y utilizar nuestra autoridad para avergonzarle es muy fina. Por supuesto en ambos casos, tenemos nuestras mejores intenciones. El caso es que sea como sea, <span style="color: #ae7b88;"><strong>llega un momento en que el niño siente que haga lo que haga, nunca parece ser lo suficientemente bueno,</strong></span> empieza a integrar, que <span style="color: #6bb29d;"><a style="color: #6bb29d;" href="http://myfamilylab.es/somos-padres-conscientes-no-perfectos/"><em>menos que perfecto, no es aceptable.</em></a></span></p>
<p>Y yo me pregunto, ¿tiene sentido que un niño crezca con la presión de ser aceptado y querido por lo que HACE y no por lo que ES? Probablemente no, porque <strong><span style="color: #ae7b88;">eso no le permite SER.</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #6bb29d;">¿Cómo puedes ayudarle?</span></strong></p>
<p>Si de verdad crees que hay un mal hábito que necesita modificar, simplemente predica con el ejemplo, o <span style="color: #ae7b88;"><strong>dale herramientas que le ayuden en su cambio.</strong> </span>En el caso de un niño olvidadizo podéis tratar de hacer checklists que le ayuden a comprobar que ha recordado hacer todo lo que necesitaba.</p>
<p>Es muchísimo más motivador para un niño que le demos la responsabilidad sobre sus cosas, que estar encima de él todo el rato. Por ejemplo si tiene un tiempo determinado para jugar a videojuegos, es mejor que le facilitemos un reloj en el que pueda ponerse una alarma para parar cuando le corresponda, que estar encima de él.<strong><span style="color: #ae7b88;"> Confiemos en nuestros hijos,</span> </strong>confiando en ellos, les mostramos que sabemos que pueden ser lo suficientemente maduros, y esto automáticamente deriva en una mejor gestión de sus responsabilidades.</p>
<p>¿Alguna vez has intentado algo con todas tus fuerzas y aún así no lo has conseguido? ¿Cómo te sentías? Pon el foco en el esfuerzo que ha hecho tu hijo para conseguir algo, mucho más que en el resultado obtenido, y no olvides regalarle <span style="color: #333333;">frases motivadoras</span> como, ¡qué orgulloso tienes que estar de ti mismo por todo lo que te has esforzado!</p>
<p><strong><span style="color: #6bb29d;">¡Prepárate para ver a tu hijo florecer!</span></strong></p>
<p>Verás a tu hijo florecer, confiar en sus propias capacidades, darse cuenta de que es un ser de infinitas posibilidades, y de que no importa caer, lo que importa es levantarse cuando cae, y que equivocarse no es un drama, porque <span style="text-decoration: underline; color: #6bb29d;"><em><a style="color: #6bb29d; text-decoration: underline;" title="unas veces se gana y otras se aprende! ;)" href="http://myfamilylab.es/unas-veces-se-gana-y-otras-se-aprende/" target="_blank" rel="noopener">unas veces se gana y otras se aprende! ;)</a></em></span></p>
<p><span style="color: #ae7b88;"><em>Afortunadamente, los seres humanos <b>no somos perfectos.</b></em></span></p>
<p><strong><span style="color: #6bb29d;">No olvides que&#8230;</span></strong></p>
<ul>
<li>Las malas caras avergüenzan, los estímulos hacen crecer.</li>
<li>La crítica paraliza, la compasión libera.</li>
<li>La exasperación cierra, la paciencia abre.</li>
<li>Culpabilizar destruye, alabar construye.</li>
<li>El rechazo bloquea, el amor incondicional hace florecer.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #ae7b88;">Si fueses un niño tratando de conseguir algo, ¿qué comentario sería más motivador para ti?</span></strong></p>
<p>¡No creo que lo vayas a conseguir jamás!</p>
<p><strong>O bien:</strong></p>
<p><span style="color: #ae7b88;"><em><strong>Te quiero, siempre te querré, hagas lo que hagas y seas lo que seas.</strong></em></span></p>
<p><strong><span style="color: #6bb29d;">¿Qué es lo primero que puedes hacer para demostrar a tu hijo que le quieres incondicionalmente y así <em>estrechar vuestra relación?</em></span></strong></p>
<p>¡Anda cuéntame! ;)</p>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="http://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/"><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-4982 size-full" title="Curso online Madres al borde de un ataque de nervios" src="http://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png" alt="" width="560" height="315" srcset="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png 560w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-300x169.png 300w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2018/12/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-539x303.png 539w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px" /></a></p>
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		<title>No soy una madre perfecta, soy una madre consciente</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 May 2015 13:19:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conexión]]></category>
		<category><![CDATA[Disfrute]]></category>
		<category><![CDATA[Emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Relación con los hijos]]></category>
		<category><![CDATA[Respeto]]></category>
		<category><![CDATA[aprender de los errores]]></category>
		<category><![CDATA[culpa]]></category>
		<category><![CDATA[madre consciente]]></category>
		<category><![CDATA[madre perfecta]]></category>
		<category><![CDATA[mala madre]]></category>
		<category><![CDATA[malas madres]]></category>
		<category><![CDATA[perfectamente imperfecta]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Bienvenida a la realidad de un mundo imperfecto!, un mundo habitado por humanos con comportamientos humanos! para ser una madre perfecta debes ser una persona perfecta, pero ¿y tu hijo?, ¿necesita una madre perfecta?</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;"><strong><em>“Yo también fui una madre perfecta, hasta que tuve a mi primer hijo»</em></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p>¿Te has planteado alguna vez cómo es la madre perfecta? ¿Sientes que hay días en los que hablas con calma y paciencia, en los que compartes abrazos, conexión y risas con tus hijos? Maravillosos esos momentos, ¿verdad?</p>
<p>Sin embargo, hay días que no son para nada así.</p>
<p>Es jueves, tienes una reunión importante. Tampoco es que hayas dormido bien porque estabas un poco inquieta. Los niños están especialmente cansados y tú estás especialmente irritable. No sabes cómo ocurre, pero como siempre vais con el tiempo justo,&#8230; y cuando estáis desayunando a “alguien” se le cae el vaso de leche encima del uniforme. Quieres hacer lo que haría la <strong>madre perfecta</strong>, permanecer tranquila, pero tu boca y tus cuerdas vocales van más rápido que tú. <strong><span style="color: #ae7b88;"><em>Y gritas: -¡No me lo puedo creer! ¡Esto es lo que me faltaba! ¡Cámbiate ahora mismo! ¡No llegamos, no llegamos! &#8211; Estás furiosa-</em> y tu hijo te mira con una cara entre desconcertado y triste, y te dice: «mami lo siento»,</span></strong> y su cara muestra que se siente culpable. ¿Culpable? ¡Pues ya somos dos!. Notas una punzada de culpabilidad en el estomago: «no debería haberle gritado así, pero he perdido los nervios, me siento fatal»- piensas. Cuando consigues calmarte, le explicas que estás un poco nerviosa porque tienes una reunión importante en el trabajo, y le explicas que un vaso de leche se le puede caer a cualquiera y que sientes haberle gritado así. Su cara se ilumina con una sonrisa y te abraza.</p>
<h3 style="text-align: center;"><strong><span style="color: #ae7b88;"><em>¡Enhorabuena! Te has equivocado, pero has aprovechado el conflicto para reforzar la relación con tu hijo.</em></span></strong></h3>
<p>&nbsp;</p>
<p dir="ltr">¡Bienvenida a la realidad de un mundo imperfecto!, un mundo habitado por humanos con comportamientos humanos.  Para ser una madre perfecta debes ser una persona perfecta, pero <strong><span style="color: #ae7b88;"><em>¿y tu hijo?, ¿necesita una madre perfecta?</em>.</span></strong> Lo que hacemos los padres, nuestros hijos van a imitarlo.</p>
<p dir="ltr">Si nuestros hijos nos ven constantemente esforzándonos por ser perfectos, ponemos en ellos una presión que les hace sentir que ser <em><strong><span style="color: #ae7b88;">«menos que perfecto» no es aceptable.</span></strong> </em>Nuestros hijos necesitan padres conscientes de su humanidad y no perfectos. Nuestros hijos necesitan saber que es imposible no equivocarse, y que <strong><span style="color: #ae7b88;">lo bonito de equivocarse es aprender qué es lo que puedes hacer de forma diferente la próxima vez.</span></strong> Es un trampolín hacia el crecimiento.</p>
<p dir="ltr">¿Qué podemos hacer para escapar de ese grado de auto-exigencia que a veces nos atenaza y nos hace entrar en el  «otra vez me he equivocado…”?</p>
<p dir="ltr">He aquí algunas claves para ser mucho más conscientes sin aferrarnos a la necesidad de ser perfectos:</p>
<h3 dir="ltr"><span style="color: #6bb29d;"><strong>1) Evita las comparaciones con la «Madre perfecta»</strong>. </span></h3>
<p dir="ltr">Todos los humanos somos únicos, especiales y valiosos.  Los niños por supuesto también. En lugar de comparar los logros o el comportamiento de tu hijo con los demás, hazle saber que su comportamiento y sobretodo su actitud dependen única y exclusivamente de él. Y recuerda, todos los padres son diferentes, también. <span style="color: #ae7b88;"><strong>Cada niño es un mundo y cada familia es un universo único e irrepetible.</strong></span></p>
<h3 dir="ltr"><span style="color: #6bb29d;"><strong>2) Pon el foco en TUS puntos fuertes.</strong> </span></h3>
<p dir="ltr">Donde pones el foco pones tu energía. Así que en lugar de machacarte porque has vuelto a equivocarte, sé comprensiva contigo misma, y trata de cambiar el foco en la cantidad de cosas que sí que están funcionando. Concéntrate en tus cualidades como  madre. <span style="color: #ae7b88;"><strong>No eres la madre perfecta, pero eres la mejor madre perfectamente imperfecta que tu hijo puede tener.</strong></span></p>
<h3 dir="ltr"><span style="color: #6bb29d;"><strong>3) Pon el foco en SUS puntos fuertes.</strong> </span></h3>
<p dir="ltr">Seguro que hay cosas concretas de tu hijo que te sacan de quicio. Por ejemplo, imagina que piensas que tu hijo es un desastre. <span style="color: #ae7b88;"><strong>Hazte un gran favor, cámbiate de gafas.</strong></span> Ponte esas gafas que te permitan ampliar la mirada para detectar todas las veces que consigue colocar algo en su sitio o responsabilizarse de sus cosas, cambia el chip.</p>
<h3 dir="ltr"><span style="color: #6bb29d;"><strong>4)Mucho cuidado con nuestro dialogo interno</strong>.  </span></h3>
<p dir="ltr">Nuestro cerebro almacena cada una de las palabras que le decimos, y construye nuevos caminos neuronales con ellas. Es más, nuestro cerebro no tiene ningún sentido del humor, así que tanto si te dices cosas feas como si te dices cosas bonitas, te las terminarás creyendo. Así que, ¿por qué decirte cosas feas? Cada vez que te digas lindezas del tipo: <span style="color: #ae7b88;">«<strong>Si mi bebé llora es porque soy mala madre», o, «esto se me viene grande, ni siquiera sé cómo manejar una rabieta»</strong></span>, piensa que las rabietas son super normales en los niños, y son muy difíciles de manejar: <span style="color: #ae7b88;"><strong>«esta vez me está costando un montón, pero estoy segura de que la próxima vez lo haré mejor»</strong></span>. Sonríete, abrázate, date auto-empatía. ¡Te la mereces! :)</p>
<h3 dir="ltr"><span style="color: #6bb29d;"><strong>5)Los errores son oportunidades para crecer.</strong></span></h3>
<p dir="ltr">Vivimos en una sociedad extraordinariamente enfocada a los resultados y que <span style="color: #ae7b88;"><strong>valora el error como algo que hay que penalizar.</strong></span> Hemos aprendido a temer el error, a identificarnos con él hasta el punto de pensar que somos un fracaso, a ocultarlo, a negárnoslo a nosotros mismos. ¡Veamos el error como una oportunidad para el aprendizaje!</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><strong>6) Aprendamos a pedir perdón.</strong> </span></h3>
<div>Cuando metes la pata y te acercas a tu hijo, ya calmado, a decirle “lo siento”, ellos sienten que pueden confiar en ti, que eres humano, que también cometes errores y que no pasa nada por cometerlos. <span style="color: #ae7b88;"><strong>Siempre hay una oportunidad para mejorar</strong> </span>y al mismo tiempo le estás transmitiendo un modelo.</div>
<div></div>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><strong>7) Ten expectativas razonables sobre tu hijo y sobre ti mismo</strong>. </span></h3>
<div>Los niños a veces no pueden darnos lo que queremos, no te lo tomes como algo personal. Hay veces que pedimos demasiado y su desarrollo, simplemente no está en ese punto todavía. Por tu parte acepta que <span style="color: #ae7b88;"><strong>no eres una madre perfecta (¡por suerte!).</strong></span>  Los conflictos van a seguir apareciendo, seguirás perdiendo la paciencia. Lo verdaderamente importante es que aprendas de eso.</div>
<div dir="ltr">
<h3><span style="color: #6bb29d;"><strong>Y no te olvides de disfrutar!!!!!</strong></span></h3>
<p><span style="color: #ae7b88;"><strong><em>Recuerda ser madre consciente  y no perfecta, consiste en ser capaz de aprender de los errores y dejar ir las imperfecciones.</em></strong></span></p>
<p>¿Crees que estas claves pueden ayudar a alguien que conoces? <span style="color: #6bb29d;"><strong>Comparte! :)</strong></span></p>
<p><span style="color: #6bb29d;"><strong>Y a tí? ¿Qué la clave que te ha resultado más reveladora? </strong></span><span style="color: #6bb29d;"><strong>Cuéntame en los comentarios. ¡Estás en familia! ;)</strong></span></p>
</div>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p>&nbsp;</p>
<div dir="ltr">
<p><a href="http://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-5024 aligncenter" src="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2016/08/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png" alt="Madres al borde de un ataque de nervios" width="560" height="315" srcset="https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2016/08/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2.png 560w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2016/08/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-300x169.png 300w, https://myfamilylab.es/wp-content/uploads/2016/08/¿Conoces-ya-mi-curso-online-2-539x303.png 539w" sizes="(max-width: 560px) 100vw, 560px" /></a></p>
</div>
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