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	<title>Malos comportamientos Archivos - My Family Lab</title>
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	<description>Family Lab</description>
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		<title>Castigos para niños, ¿se pueden evitar? Sí, se puede</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 May 2020 10:15:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Castigos]]></category>
		<category><![CDATA[Consecuencias]]></category>
		<category><![CDATA[Malos comportamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Necesidades emocionales básicas]]></category>
		<category><![CDATA[castigos]]></category>
		<category><![CDATA[Castigos para niños]]></category>
		<category><![CDATA[consecuencias]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Y ya está: esta vez ya os lo he contado todo en el título, ¡toma spoiler!.&#160; Bueno… todo… o casi todo. Porque lo cierto, me temo, es que nuestros hijos en más de una ocasión (¡muchas más de una!) tomarán malas decisiones que conllevarán acciones...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><b>Y ya está: esta vez ya os lo he contado todo en el título, ¡toma spoiler!.<span class="Apple-converted-space">&nbsp;</span></b></p>
<p style="text-align: right;"><b>Bueno… todo… o casi todo. Porque lo cierto, me temo, es que nuestros hijos en más de una ocasión (¡muchas más de una!) tomarán malas decisiones que conllevarán acciones que, a nuestro juicio, son dignas de castigo. Eso es así. Pero la cuestión que como padres y madres conscientes deberíamos plantearnos es: ¿realmente los castigos para niños tienen efecto para que ellos aprendan de esos errores y así no los vuelvan a cometer?</b></p>
<blockquote>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i><span class="Apple-converted-space">&nbsp;</span>“Quien castiga a un inocente, &nbsp;forma un nuevo criminal” </i></span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i>Victor Hugo</i></span></strong></p>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p>Piénsalo:</p>
<h2><span style="color: #fec93d;">¿Q<b>ué cosas son las que te impulsan a pensar en castigar</b>?</span></h2>
<ul>
<li>Quizá tengas un peque que se haya ido corriendo hacia la carretera, aunque mil y una veces antes le hayas repetido que eso es pe-li-gro-so.</li>
<li>A lo mejor ha estampado la pelota contra el cristal del vecino; tan fuerte… que la ventana se hizo añicos <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/2639.png" alt="☹" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></li>
<li>O tal vez decidió cogerte el móvil (una vez más) y tras una caída infame, tu reluciente teléfono nuevo necesita recambio de pantalla.</li>
<li>Puede que le hayas pedido tantas veces que recoja sus cosas que verlo ahí sentado, como si nada, te hace plantearte que el problema sea del oído, y que en ir al otorrino puede estar la solución…</li>
<li>O que al momento de estar tan a gusto jugando con su hermano, de repente lo persigue furioso por el salón ¡para abalanzársele encima!</li>
</ul>
<p>Como estas, seguro que se te ocurren mil posibilidades que nos sacan de quicio y nos hacen perder la paciencia. <b>Queremos que no se repitan y volver a tener el control de la situación. Y, para ello, la solución instintiva en muchos casos es recurrir a la fórmula del </b><strong>castigo para los niños.</strong></p>
<h2><span style="color: #fec93d;"><b>Las razones para usar castigos para niños</b></span></h2>
<p>El objetivo que tenemos en la mayor parte de los casos es que <b>nuestros hijos entiendan que no han tomado una buena decisión, que no han tenido en cuenta las consecuencias y que la gravedad de sus acciones puede ser grande</b>.</p>
<p>Pero también, piensa… ¿cómo nos sentimos cuándo suceden ejemplos como los anteriores? La mayoría de las veces <b>estamos invadidos por rabia, incluso furia, puede que miedo o desesperación</b>. ¿Qué le podría haber pasado si llega a cruzar sin mirar por no hacerte caso? ¿Por qué no puede jugar sin “atentar” contra las cosas, especialmente de los demás? ¿Cómo es que desobedece para cogerte el móvil nuevo, con lo que ha costado?</p>
<p>Es entonces cuando piensas que la única forma de que realmente te preste atención y entienda lo que ha hecho es recurrir al castigo. Incluso a un cachete… Y es que nosotros, en nuestra mayoría, hemos sido educados así y hemos aprendido la lección.</p>
<p>¿Pero de verdad esto es así? <b>¿Son los castigos realmente efectivos?</b> ¿Ayudan a que cambien su comportamiento porque gracias a él han entendido lo que han hecho mal?</p>
<h2><b><span style="color: #fec93d;">Por qué no son efectivos los castigos para niños</span> </b></h2>
<p>Habría muuuuuucho que hablar sobre esto <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
<p>Pero para empezar, os voy a contar los que yo creo que son los <b>dos puntos esenciales en cuanto a la efectividad de los castigos</b>:</p>
<ol>
<li><b>Cuando gritamos o castigamos la reacción más común en los niños es sentir miedo</b>, culpa e incluso humillación. Y una cosa está clara, cuando estos sentimientos les dominan <b>son incapaces prácticamente de escucharnos, mucho menos de prestar atención a nuestras razones</b> o explicaciones que inducen al castigo; por lo que poco aprenderán para no repetirlo de nuevo.</li>
</ol>
<ol start="2">
<li>La mayoría de <b>los castigos no tienen relación directa con la acción que los ha suscitado</b>: si no recoges ahora, después no ves la televisión; si le pegas a tu hermano, te quedas encerrado en la habitación, etc. Así es que, con estas imposiciones ¿cómo es posible que realmente les estemos <b>enseñando o ayudando a comprender por qué lo que ha hecho anteriormente está mal</b> o no ha sido una buena elección?</li>
</ol>
<h2><b><span style="color: #fec93d;">La forma de evitar castigos para niños</span> </b></h2>
<p><b>Entender qué ha suscitado el comportamiento inadecuado que ha tenido nuestro hijo es la clave para conseguir soluciones efectivas alternativas a los castigos</b> y que sí tendrán largo recorrido. Aquí os dejo <b>algunas de las razones ocultas</b> que impulsan el comportamiento de los niños:</p>
<ul>
<li><b><span style="color: #6bb29d;">Comportamiento impulsivo o falta de autocontrol</span> –</b> ¿os acordáis del ejemplo del niño que iba hacia la carretera? ¿o del que perseguía a su hermano? En ambos casos es muy probable que <b>su mente estuviese dominada por un impulso incapaz de controlar o que le impidiese ver más allá</b>; como el hecho de que estuviese concentrado en llegar a la pelota para que no se le escapase, aunque hubiese una carretera de por medio… Irónicamente, quizás en el momento en el que tu hijo se ha lanzado a la carretera, tú te pones tan nerviosa que le das un azote, es irónico, <strong>pero tanto el cachete como</strong>&nbsp;<b>muchos de los castigos que nosotros imponemos a los niños se producen también en un momento de enfado/nervios/pérdida de paciencia, por lo que reflejan en ocasiones nuestra propia falta de autocontrol </b>ante la situación. ¿No crees que es mejor romper ese círculo vicioso?</li>
<li><span style="color: #6bb29d;"><b>Atención y Poder &#8211;</b></span> ¿Cómo olvidarnos de estas <strong><span style="color: #6bb29d;"><a style="color: #6bb29d;" href="https://myfamilylab.es/ninos-desafiantes-2-claves/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">necesidades emocionales básicas</a></span></strong>? Largo y tendido hemos hablado de ellas… y es que sabemos que <b>si los niños tienen carencia de estas necesidades ¡los comportamientos inadecuados aflorarán!</b></li>
<li><b><span style="color: #6bb29d;">Venganza</span> –</b> Cuando <b>los castigos se producen de forma reiterada y continua, nuestro hijo puede pensar, «lo que quieren es hacerme daño» y que eso se transforme en una necesidad y deseo de venganza</b> y que, consecuentemente, provoque aún más comportamientos inadecuados.<span class="Apple-converted-space">&nbsp;Círculo vicioso again.</span></li>
</ul>
<p>Identificar qué razón ha sido el origen de la acción inadecuada nos ayudará como padres a buscar una <b>solución más constructiva: desde buscar dosis de calma extra frente a comportamientos impulsivos para abordarlos en una conversación calmada posterior; hasta buscar más tiempo en exclusiva para saciar esas necesidades de atención y poder</b> que ayudan a nuestros hijos a sentir que tienen también el control sobre su vida y, por tanto, reduce su necesidad de buscar nuestra atención con comportamientos disruptivos.</p>
<p><span style="color: #6bb29d;"><b>¿Te identificas con algunas de estas situaciones? ¿Qué comportamientos de tus hijos te ponen al límite y suelen terminar con un castigo? ¡Te animo a que examines dónde pueden encajar porque te ayudarán a afrontarlas desde la calma y a mejorar cómo solucionarlas con tus hijos!</b></span></p>
<p>¡Te espero!</p>
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		<title>La receta para superar la frustración</title>
		<link>https://myfamilylab.es/superar-la-frustracion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Oct 2019 16:52:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Autonomía]]></category>
		<category><![CDATA[Emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Frustración]]></category>
		<category><![CDATA[Malos comportamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Rabia]]></category>
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		<category><![CDATA[gestionar la frustración]]></category>
		<category><![CDATA[inteligencia emocional]]></category>
		<category><![CDATA[malos comportamientos]]></category>
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		<category><![CDATA[superar la frustración]]></category>
		<category><![CDATA[tolerar la frustración]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una de las cosas que más frustración y enfado suele generar en la maternidad son ¡las propias frustraciones de los hijos! Cuando los niños sienten frustración, a menudo suelen demostrarla en formato de rabieta o en forma de comportamientos que ¡nos sacan de quicio! Entonces,...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h4></h4>
<p class="p1" style="text-align: right;"><span class="s1"><b>Una de las cosas que más frustración y enfado suele generar en la maternidad son ¡las propias frustraciones de los hijos! Cuando los niños sienten frustración, a menudo suelen demostrarla en formato de rabieta o en forma de comportamientos que ¡nos sacan de quicio! Entonces, ¿cómo superar la frustración? ¿La nuestra y la de nuestros hijos? Tranquila, existe una receta <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></b></span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i>“El éxito no se construye en el éxito. Se construye a partir de la impotencia y las frustraciones”</i></span></strong></p>
<p style="text-align: right;"><strong><span style="color: #e57262;"><i>Sumner Redstone</i></span></strong></p>
</blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<p class="p1"><span class="s1">Sí, sí. Ya sé.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Tú has visto la palabra re-ce-ta y es lo único que te importa </span><span class="s2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span><span class="s1"> Una <b>solución para poder poner fin a esos enfados que a ti te parecen sin razón, esos ataques de ira</b> (a veces incluso con cierta violencia), esas rabietas incontrolables que sufren nuestros hijos… Pues tranquila: lo dije y lo mantengo. En el post de hoy te voy a dar una receta que ayudará, y mucho, a superar frustraciones propias y ajenas.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero antes… empecemos por el principio. <b>¿Por qué nuestros niños se llenan de frustración</b>? ¿Y nosotros mismos?</span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">El origen de la frustración</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Vamos a hacer un ejercicio un poco práctico.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Piensa en la última vez que te sentiste realmente frustrada… </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Quizá fue porque aquello que habías planeado no salió como esperabas; o porque la oportunidad que deseabas aprovechar, finalmente se truncó. O porque aquello con lo que soñabas, se quedó fuera de tu alcance…</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">En definitiva, sea lo que fuere lo que has pensado, estoy segura de que responde a <b>esa frustración que suele aparecer cuando no conseguimos que la realidad se corresponda con la peli que nos habíamos montado a priori en nuestra cabecita.</b></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero, ¡ojo!;<b> no solo las grandes pérdidas o fracasos nos generan frustración. Si pones cositas más pequeñas en fila una tras otra saliendo al revés de como esperabas, es muy probable que también termines frustradita perdida.</b> ¿Acaso no te pone de los nervios ese día en el que no te da tiempo a lavarte el pelo, pierdes el bus o te metes en un atasco, en la oficina te reciben con un “marrón” y cuando recoges al niño se enfada contigo sin saber por qué? Y por supuesto, cuando el día va así, ¡tienes todas las papeletas para que se te queme la cena!</span></p>
<p class="p1"><span class="s1"> Aunque estas cositas no son en sí mismas quizás no son para tanto por separado, agrupándolas todas seguro que han echado por tierra las expectativas que tú tenías del día y, por tanto, te han generado sentimientos de enfado y frustración ante la imposibilidad de poder hacer algo para cambiarlas.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Pues lo mismo, lo mismito, les ocurre a nuestros hijos…</b></span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">Frustraciones infantiles</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Es más que probable que me hayáis oído (leído) hablar acerca </span><span class="s2">de <span style="text-decoration: underline;"><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/ninos-desafiantes-2-claves/"><b>la necesidad de atención y poder</b></a></span></span></span><span class="s1"><b> que tienen los niños: ese equilibrio mágico con el que podemos conseguir que se sientan empoderados y con una autoestima sana</b> que puede evitar conflictos y comportamientos no deseados. Pues bien, en los momentos en que <b>esas necesidades las sienten desatendidas, automáticamente los niños van generando más y más frustración</b> para la que, en algún momento, han de buscar una salida.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y al igual que te pasaba a ti con ese ‘día de perros’ que antes describimos, los niños también pueden ir acumulando a lo largo del día dosis de frustraciones. Imagina que ese día la profe le haya llamado la atención en clase, o haya tenido que salir a la pizarra a hacer algún ejercicio, o puede que no le hayan elegido para el equipo que él deseaba; también es probable que se haya enfadado (y varias veces) con algún amigo y encima ¡le han puesto brócoli para comer! ¡Apuf!  En ocasiones, estas cositas pueden ser munición suficiente que se ha ido acumulando para que, en el momento que tú le recoges en el cole, explote porque ¡¡¡le has llevado plátano en vez de yogur para merendar!!! <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f631.png" alt="😱" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<p class="p1"><span class="s1"><b>Aunque te parezcan tonterías y pequeñas cosas absurdas, es muy importante ser consciente de que son realmente importantes para ellos</b>. Tanto, como lo es para ti quedarte atrapada en un atasco, tener un mal día en el trabajo, o que la cena se te queme… ¡¡Es más!! Piensa que <b>tiene esa actitud de enfado y rabieta contigo porque lo necesita</b>: necesita mostrar los sentimientos que ha ido acumulado, necesita comportarse verdaderamente como se siente en ese momento y necesita hacerlo contigo porque es ante quien puede <b>mostrarse tal y como es, sin ningún tipo de fisuras. Así que casi que deberías sentirte halagada <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f92a.png" alt="🤪" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></b></span></p>
<h3 class="p1"><span style="color: #fec93d;">Cómo manejar y superar la frustración de los niños</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Y ahora sí. Llegó el momento. Vamos con esa receta. La RE-CE-TA</span></p>
<h4 class="p1"><span class="s1" style="color: #6bb29d;"><b>1.- Cambia tu perspectiva</b></span></h4>
<p class="p1"><span class="s1">Que tus hijos (¡o tú misma!) muestren frustración no tiene por qué entenderse como algo negativo. Lo más importante <b>para superar las frustraciones es entender que son parte de la vida y que, lejos de paralizarnos, deben servir para que aprendamos</b> y nos manejemos mejor en el resto de ocasiones. La vida es como una carrera de fondo en la que nosotras y nuestros hijos se encontrarán innumerables obstáculos; por lo tanto, lo importante es entrenarse para lograr superarlos cada vez de forma más ágil y rápida… ¡hasta batir todos los récords!<span class="Apple-converted-space">  </span></span><span class="s2"><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></span></p>
<h4 class="p1"><span class="s1" style="color: #6bb29d;"><b>2.- Modifica tu actitud de ayuda</b></span></h4>
<p class="p1"><span class="s1">Como mamis y papis debemos eludir ese sentimiento de responsabilidad que nos lleva a tratar de evitar que nuestros hijos se encuentren con cualquier tipo de frustración. No se trata de evitarla sino de acompañarla. De dar recursos a nuestros hijos<b> todos los recursos posibles que les ayuden a gestionar mejor su propia frustración</b>. Y esto es clave, porque en cuanto gestionas en positivo la frustración, la superas.</span></p>
<h4 class="p1"><b style="color: #6bb29d;">3.- No hagas por tu hijo cosas que él mismo para evitarle la frustración.</b></h4>
<p class="p1"><span class="s1">Imagina esta situación: tu hijo está aprendiendo a atarse los zapatos, como no le sale, se los atas tú. Tu hija está tratando de hacer un puzzle, ¿qué está pasando en todas y cada una de las situaciones anteriores? que estás evitando que tu hijo se frustre, pero <strong>¿no crees que es imposible que alguien aprenda a superar la frustración si jamás le dejas que se frustre? </strong>Entiendo que no te guste ver sufrir a tu hijo, pero piensas que lo haces por su bien, igual que cuando le das una comida que no le gusta pero lo haces porque sabes que es lo mejor para él.</span></p>
<h3><span style="color: #6bb29d;">Gestionar y superar la frustración es uno de los grandes temas en la relación con nuestros hijos, ya que es el origen de muchos comportamientos que no nos gustan. ¿en qué situaciones suelen frustrarse tus hijos más fácilmente? Aplica la receta que te dejo hoy y ¡luego me cuentas cómo te ha funcionado!</span></h3>
<p class="p1"><span class="s1">Ten en cuenta que <b>esta receta para superar la frustración… ¡no es una poción mágica!</b> Las frustraciones y rabietas han existido, existen y existirán porque <b>son parte del desarrollo emocional de nuestros hijos</b> (¡y de nosotras mismas también!). Pero como siempre en la metodología My Family Lab, la aportación de <b>herramientas sencillas, eficaces y útiles en el día a día hará que puedas enfrentarte a estas situaciones con mayor confianza y seguridad y que las conviertas en oportunidades para reconectar y reforzar la relación con tus hijos</b>. Y si quieres explorar tu caso en particular, no olvides que tienes a tu disposición </span><a href="https://myfamilylab.es/sesiones-de-coaching-para-madres-e-hijos-en-madrid-y-online/"><span class="s2">una sesión de diagnóstico gratuita</span></a><span class="s1"> ¡para ver de qué forma te puedo ayudar mejor!</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¡Te espero!</span></p>
<p class="p1"><span style="color: #fec93d;">Helena </span></p>
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		<title>Las peleas entre hermanos SÍ tienen solución</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 18 Jul 2019 04:30:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Hermanos]]></category>
		<category><![CDATA[Llamadas de atención]]></category>
		<category><![CDATA[Luchas de poder]]></category>
		<category><![CDATA[Malos comportamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Peleas]]></category>
		<category><![CDATA[Rivalidad]]></category>
		<category><![CDATA[hermanos]]></category>
		<category><![CDATA[hermanos no rivales]]></category>
		<category><![CDATA[hermanos que se pelean]]></category>
		<category><![CDATA[mis hijos se pelean]]></category>
		<category><![CDATA[peleas entre hermanos]]></category>
		<category><![CDATA[rivalidad entre hermanos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“La violencia es consecuencia de la competencia; y la competencia es una consecuencia de la rivalidad y la comparación” Jorge Bucay No sé si a ti te pasa lo mismo, pero yo cuando pienso en verano, me imagino tranquila, relajada, en la playa o la...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">“La violencia es consecuencia de la competencia; y la competencia es una consecuencia de la rivalidad y la comparación</span><span style="color: #e57262;">”</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">Jorge Bucay</span></p>
</blockquote>
<p>No sé si a ti te pasa lo mismo, pero yo cuando pienso en verano, me imagino tranquila, relajada, en la playa o la piscina, descansando, y viendo como mis hijos disfrutan y juegan juntos creando recuerdos inolvidables para el futuro… ¿A que tú también vives veranos y vacaciones de ensueño como esas?<span class="Apple-converted-space">  </span>:_) ¡Pues claro que no! La realidad normalmente nos pone en nuestro sitio y nos enseña que, como mínimo, <b>la mitad de las veces que los niños comparten su tiempo la cosa en vez de acabar en comedia termina en tragedia</b>&#8230; Y es que sí, las peleas entre hermanos suceden y suelen ser de las situaciones que más nos cuestan a las mamis y papis gestionar.</p>
<p>Hablar de <b>erradicar por completo estas confrontaciones entre hermanos es un poco ciencia ficción</b>, la verdad. Es bueno entender que se producen en parte porque es <b>la forma que nuestros hijos encuentran para gestionar sus emociones</b>, ya que no siempre pueden verbalizarlas o racionalizarlas. ¿Acaso tú no recuerdas las peleas con tus hermanos o hermanas? ¿O incluso primos y amigos cercanos con los que compartías largos períodos de tiempo de juego o vacaciones? ¡Claro que sí! Es parte también de esta etapa de crecimiento y maduración.</p>
<p>Pero nosotras, como mamis, también <b>podemos tener un papel proactivo de cara a prevenir y minimizar estos conflictos </b>porque, aunque sean parte de una infancia normal, no tienen por qué dominar la relación entre nuestros hijos y conducirnos a un clima de tensión en la familia. Y en este post te voy a dar unas pautas que espero que te ayuden.</p>
<p>¡Atenta! ¡Que empezamos ya!<span class="Apple-converted-space"> </span><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f60a.png" alt="😊" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
<h3><span style="color: #fec93d;">Adelantarse a las peleas entre hermanos es crucial</span></h3>
<p>Al igual que cuando hablamos de establecer <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;">rutinas de verano</span></strong></em></span> o en la <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/asignar-tareas-de-casa-a-los-ninos/">asignación de tareas</a></span></strong></em></span>, <b>tomar la iniciativa y adelantarse</b> suele funcionar genial con los más pequeños. Esto no quiere decir que debamos desarrollar el super poder de un olfato ultrasónico que nos permita intuir una pelea dos horas antes de que se produzca (¡aunque no suena nada mal, eh! <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" />)… si no que vale la pena que hagamos un <b>esfuerzo extra en ser conscientes de las necesidades de los pequeños</b> porque eso nos ayudará a que se produzcan menos conflictos.</p>
<p>¿Recuerdas cuando hablamos de la <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/ninos-desafiantes-2-claves/">necesidad emocional de atención</a></span></strong></em></span> que siempre debemos tratar de tener cubierta? Pues tener esto en cuenta te ayudará muchísimo a la hora de afrontar las peleas entre hermanos. Muchos de estos conflictos se producen como una <strong>llamada de atención de nuestros hijos,</strong> buscando nuestra atención aunque sea como respuesta a un comportamiento negativo. Si yo descubro que para tener la atención de mamá o papá basta con pelearme con mi hermano, ¿qué crees que haré cuando sienta que necesito esa atención? ¡Bingo!</p>
<h3><span style="color: #fec93d;">La rivalidad como origen de las peleas entre hermanos</span></h3>
<p>Cuando se producen este tipo de conflictos siempre suele <b>haber un componente de rivalidad entre los hermanos</b>. Una de las mejores formas de acabar con esta rivalidad es conseguir que dentro de esa atención que prestamos a nuestros hijos, podamos incluir <b>darles un tiempo personal, individualizado y de calidad que colme sus expectativas</b>. ¡Y no te agobies pensando de dónde vas a sacar tantas horas! No se trata tanto de la cantidad de tiempo, como de la calidad del mismo… Si es de lo que puedes disponer, 10 minutos para cada niño pueden ser suficientes. Eso sí, afróntalos como un tiempo dedicado en exclusiva para cada uno, en el que sólo estés tú con él o ella, sin interrupciones posibles y centrándote en compartir con ellos actividades y/o conversaciones centradas en sus intereses.</p>
<p>Les has dicho a tus hijos alguna vez aquello de: ¡venga! a ver quien recoge primero sus juguetes, o ¡a ver quien se termina antes la comida&#8230;! Pues esos juegos inocentes en muchas ocasiones no hacen sino fomentar la rivalidad y las <strong>peleas entre hermanos.</strong></p>
<p>Además, es fundamental que como <b>mamis trabajemos duramente en evitar las comparaciones entre los hermanos</b>; ya que suponen la pieza central sobre la que se suele construir la rivalidad entre hermanos.</p>
<h3><span style="color: #fec93d;">Y si llegan las peleas entre hermanos, ¿cómo afrontarlas?</span></h3>
<p>Como os decía, las peleas – al igual que las meigas &#8211; haberlas “haylas”… Aunque todo lo anterior nos ayudará y mucho a minimizar su aparición, lo lógico es que <b>en algún momento se produzcan choques entre los hermanos</b>. Así que a continuación van <b>algunos consejos que puedes poner en marcha</b> la próxima vez que tus hijos vayan camino de una batalla épica:</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>1. No interferir:</b></span></h3>
<p>Que puede sonar a escurrir el bulto… pero también resulta ser bastante eficiente porque,</p>
<ul>
<li>por un lado, estas luchas suelen querer <b>buscar nuestra atención, así que no interviniendo neutralizas su objetivo</b> principal y, por tanto, las desarmas</li>
<li>y, por otro, debemos confiar también en que ellos vayan <b>aprendiendo a resolver sus propios conflictos</b> y llegar a soluciones. Y de esta forma les das la oportunidad de hacerlo.</li>
</ul>
<p>Sin embargo, si notas que la pelea va en aumento o puede desencadenarse alguna agresión física, aunque sea pequeña, entonces…</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>2. Ayudarles a expresar lo que está pasando:</b></span></h3>
<p><b>No hay que tomar partido por ninguna de las partes, ni buscar ofensores y ofendidos.</b> Simplemente dejar <b>que exprese cada uno sus emociones</b>. Esto es fundamental para que pueda haber un principio de entendimiento.</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>3. Incentiva la búsqueda de soluciones conjuntas:</b> </span></h3>
<p>Una vez que estén calmados, anímales a que <b>trabajen juntos explorando posibles soluciones al conflicto</b> con las que los dos (o más) implicados estén satisfechos.</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;"><b>4. Mismas consecuencias:</b></span></h3>
<p>Y en caso de que en ese momento sean incapaces de encontrar una solución, establece una <b>consecuencia que sea igual para todos</b>. Por ejemplo, si discuten por un juguete, sería interesante que de forma calmada les expliques que es necesario que lleguen a una solución y acuerdo entre los dos o, de otra forma, el juguete se guardará hasta el día siguiente. Es una fórmula sencilla con la que suelen “entrar en el juego” al entender que <b>trabajar juntos va en su propio beneficio</b>.</p>
<h3><span style="color: #6bb29d;">¿Sigues ya algunos de estos pasos cuando surge un conflicto en casa? ¡Conseguir una solución conjunta es la mejor forma de sacar algo positivo de un enfrentamiento!</span></h3>
<p>Por supuesto, este es un tema que daría para ahondar mucho más. La metodología My Family Lab, de hecho, contempla también herramientas específicas que nos pueden ayudar a gestionar, por ejemplo, esa parte de comparaciones entre hermanos y a evitar la rivalidad que suelen conllevar. Estoy ya trabajando en los talleres del curso que viene, en los que también hablaremos de estos temas; pero si quieres no esperar y profundizar antes, recuerda que también tienes la opción de una <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><a href="https://myfamilylab.es/sesiones-de-coaching-para-madres-e-hijos-en-madrid-y-online/"><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;">sesión de coaching de diagnóstico gratuita</span> </a></strong></em></span>para explorar cómo puedo ayudarte a reconectar con tus hijos.</p>
<p>¡Te espero!</p>
<p class="p1">
<p>La entrada <a href="https://myfamilylab.es/las-peleas-entre-hermanos-si-tienen-solucion/">Las peleas entre hermanos SÍ tienen solución</a> aparece primero en <a href="https://myfamilylab.es">My Family Lab</a>.</p>
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		<title>Niños desafiantes: 2 claves sencillas que te facilitarán las vacaciones</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Helena]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Jun 2019 06:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Llamadas de atención]]></category>
		<category><![CDATA[Luchas de poder]]></category>
		<category><![CDATA[Malos comportamientos]]></category>
		<category><![CDATA[Necesidades emocionales básicas]]></category>
		<category><![CDATA[Relación con los hijos]]></category>
		<category><![CDATA[llamadas de atención]]></category>
		<category><![CDATA[luchas de poder]]></category>
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		<category><![CDATA[niños desafiantes]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>“¿Queréis conocer a un hombre? Investidlo de gran poder” Pitaco Una semana menos para el fin de curso y, yo no sé en vuestras casas… pero en la mía ya han empezado los primeros signos de luchas de poder,  y los niños desafiantes ya de por...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<blockquote>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">“¿Queréis conocer a un hombre? Investidlo de gran poder”</span></p>
<p style="text-align: right;"><span style="color: #e57262;">Pitaco</span></p>
</blockquote>
<p>Una semana menos para el fin de curso y, yo no sé en vuestras casas… pero en la mía ya han <b>empezado los primeros signos de luchas de poder</b>,  y <strong>los niños desafiantes ya de por sí, están más desafiantes de lo habitual.</strong> A ver, <b>la emoción del verano ha llegado</b> para quedarse y se siente plenamente en el ambiente: hace más calor, llevamos menos ropa, aparecen funciones y actos de fin de curso por doquier, se hacen los primeros planes de verano con los amigos…; y todo eso ya hace que <b>estemos un poquito más alterados que de costumbre</b>, aunque todavía no haya terminado el curso escolar.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<h3><span style="color: #fec93d;">El origen de la actitud  de los niños desafiantes como llave para neutralizarla.</span></h3>
<p>¿No notáis que cada día es más difícil que se vayan a su hora a la cama? ¿O que se centren en las tareas del cole? Tenemos más horas de luz que en cualquier otro momento del año y una temperatura casi perfecta que invitan al ocio más que nunca… ¿O acaso no te entregarías tú al terraceo en estas tardes-noches maravillosas? Pues a los niños les pasa igual<span class="Apple-converted-space">  </span><img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f609.png" alt="😉" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>
<p>¿Que por qué te cuento esto? Porque, como te adelantaba en <span style="text-decoration: underline; color: #ae7b88;"><em><strong>el post anterior</strong></em></span>, es vital que en <b>esa búsqueda de calma y disfrute con tus hijos ahora que pasarán más tiempo en casa al estar de vacaciones tengamos en cuenta cuál es el origen que da lugar a sus comportamientos</b>. Entender por qué se producen esas luchas de poder que luego se traducen en desobedecer, no colaborar, actitud desafiante, apatía, etc., va a ser la clave para tratar de neutralizarlas antes incluso de que aparezcan.</p>
<p>¡Y ese es <b>nuestro reto de hoy!</b></p>
<h3><span style="color: #fec93d;">2 claves sencillas para anticiparnos: atención y poder.</span></h3>
<p>Hoy en día, por lo general, solemos tener muy <b>automatizada la alarma que constantemente nos pone en alerta para que todas las necesidades básicas físicas de la familia estén cubiertas</b>: dormir, asearse, comer&#8230; seguro que cuando tu hijo te dice que quiere cenar no le dices, ¡pero si ya cenaste ayer! ¿verdad que no? ;) . Sin embargo, es curioso cómo en muchas ocasiones <b>se nos pasa completamente prestarle la atención debida a las necesidades emocionales básicas</b>: tanto a las nuestras como a las de nuestros hijos.</p>
<p><span style="color: #000000;">Pues de la misma forma que si un niño tiene hambre buscará comida hasta debajo de las piedras hasta que la obtenga y tú vivirás un momento de pesadilla tratando de calmarle; cuando <b>nuestros hijos sufren carencia de sus necesidades emocionales básicas (la atención y el poder) también se traduce en una convivencia de pesadilla </b>que estará dominada eso que llamamos «malos comportamientos» que vendrán en forma de llamadas de atención y  luchas de poder que restan a vuestra relación en vez de sumar.</span></p>
<p>Pero vamos por partes…</p>
<ul>
<li>
<p class="p1"><span class="s2" style="color: #6bb29d;"><b>Necesidad de Atención</b></span><span class="s1"><span style="color: #6bb29d;">: </span></span><span style="color: #000000;"><b>los niños necesitan genuinamente de nuestra atención</b><span style="color: #0000ff;">: <span style="color: #000000;">Y si sienten que no la tienen van a hacer lo que sea por tenerla, normalmente con llamadas de atención en forma de esos comportamientos típicos que nos sacan de quicio. Por eso es importantísimo </span></span><b><span style="color: #0000ff;"><span style="color: #000000;">dedicarles tiempo en exclusiva y que en ese <span style="caret-color: #0000ff;">tiempo no</span> tengan que competir por nuestra atención con nadie ni nada más. </span></span></b><span style="color: #0000ff;"><span style="color: #000000;">Esto hará que sientan que su necesidad de atención está cubierta </span></span><b><span style="color: #0000ff;"><span style="color: #000000;">y que por tanto no sientan la necesidad de llamar nuestra atención. </span></span></b><span style="color: #0000ff;"> <span style="color: #000000;">¿Cuántas veces hemos oído aquello de que un mal comportamiento de un niño solo busca una llamada de atención? ¡Y efectivamente esto es así! Se basa en un comportamiento del niño buscando una acción-reacción: si yo me comporto de esta determinad</span></span>a manera (normalmente lo que los adultos consideramos como “mal”), obtengo la atención de mi madre que estoy buscando.</span></p>
<p>¡Solución!: <b>anticiparse siempre</b>. Si notas algún mal comportamiento que se derive de buscar llamar la atención, revisa los tiempos en exclusiva que estás pasando con tu hijo así como  la calidad de los mismos; ya que satisfacer esta necesidad emocional básica puede significar un cambio inmediato en el comportamiento general de tu hijo, tanto si es pequeño como si es adolescente.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li>
<p class="p1"><span class="s2" style="color: #6bb29d;"><b>Necesidad de Poder</b></span><span class="s1"><span style="color: #6bb29d;">: </span></span>imagina qué siente un niño cuando a las 10 de la mañana ya le han dicho: que es hora de levantarse, que tiene que desayunar, ¡tómate la leche!, ahora lávate los dientes (y rápido que no llegamos), vístete (mejor coge el jersey azul por si hace frío)… <b>nuestros hijos están sometidos a mil y una órdenes desde la mañana a la noche</b>; y esto afecta a su autoestima, el desarrollo de su autonomía y la necesidad que tienen de tener ciertas parcelas de decisión.</p>
<p>Esto no quiere decir que haya que darles una autonomía completa y que no haya que guiarles: son niños y necesitan de nuestra referencia. P<span style="color: #000000;">ero sí <b>podemos fomentar que tomen decisiones dentro de un contexto controlado</b>: esto funcionará porque ellos se sentirán empoderados y líderes de su propia vida; y, esto irá a favor de su necesidad de poder, lo que sin duda ayudará a evitar comportamientos en forma de te ignoro, en forma de no te hago caso, en forma de te contesto, que no son otra cosa que luchas de poder cuyo origen es que no sienten cubierta esta necesidad.</span></li>
</ul>
<p>¡Creéme! <b>Algo tan sencillo es a la vez tan mágico y potente</b> como para desatascar gran parte de los problemas que se producen en la relación con nuestros hijos. Y aunque es algo que debe aplicarse durante todo el año, es especialmente necesario en esas épocas, como el verano, donde compartimos más tiempo con ellos; ya que ampliar el tiempo que pasamos juntos también implica ampliar la atención que reciben de nosotros y la capacidad de decisión que pueden tener en sus manos.</p>
<h5><span style="color: #6bb29d;">¿Qué te parece? ¿Dispuesta a poner en marcha estas dos sencillas claves para notar un cambio total? </span></h5>
<p><span style="color: #6bb29d;"><span style="color: #000000;">¡Satisfacer y equilibrar su necesidad de  atención y  poder es una fórmula maravillosa para eliminar luchas de poder y actitudes desafiantes en los niños!</span></span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y si quieres ahondar más en este tema y conocer herramientas y técnicas concretas para aplicarlo, puedes encontrar info ampliada en la escuela online, dentro del curso online  <span style="text-decoration: underline;"><em><strong><span style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;"><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/madres-borde-ataque-nervios/">Madres al borde de un ataque de nervios</a></span></strong></em></span>  </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¿Hay algún otro tema que te preocupe? Escríbeme y buscamos un huequito  para <span style="text-decoration: underline; color: #ae7b88;"><em><a style="color: #ae7b88; text-decoration: underline;" href="https://myfamilylab.es/sesiones-de-coaching-para-madres-e-hijos-en-madrid-y-online/"><strong>una sesión online privada y gratuita de diagnóstico</strong></a></em></span> en la que analicemos cómo podemos afrontar y trabajar la situación que te preocupa o te está llevando al límite.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">¡Te espero!</span></p>
<p>Helena Ruiz Pino</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La entrada <a href="https://myfamilylab.es/ninos-desafiantes-2-claves/">Niños desafiantes: 2 claves sencillas que te facilitarán las vacaciones</a> aparece primero en <a href="https://myfamilylab.es">My Family Lab</a>.</p>
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