¿Es bueno pagar por las buenas notas?

Buenas notas: ¿Es bueno premiar/pagar por ellas?

¡Hola junio! ¡Hola fin de curso! ¡Hola exámenes! ¡Hola notas! Pero… ¿serán buenas notas?

Todos los padres (¡o casi!) ansiamos que nuestros hijos sean buenos estudiantes y saquen buenas notas; y, por eso, nos devanamos los sesos pensando cuál es el mejor incentivo o recompensa para motivarles y que echen el resto ante los exámenes. Es muy común es establecer un “precio” por el tipo de nota obtenida, de forma que si el rendimiento ha sido bueno, los niños se hacen con una mini fortuna a la hora de empezar las vacaciones… La cuestión es: ¿realmente esta la mejor solución?

 “No hay un sustituto para el trabajo duro”

Thomas Edison

Como te decía, resulta muy habitual que mamis y papis queramos que nuestros hijos entren dentro de esa etiqueta de ‘buenos estudiantes’. Asociamos tener un buen rendimiento académico a la posibilidad de tener un futuro mejor; y ante esa perspectiva… ¡nuestro instinto nos manda impulsarlos para que obtengan las mejores notas posibles!

Éxito y buenas notas

Y si hay que pagar, ¡pues se paga! ¿Acaso los niños deben ser ajenos al funcionamiento de la vida y el impacto que el dinero -y su manejo- tienen en ella? ¡Claro que no! Fomentar la responsabilidad financiera y autogestión de sus gastos me parece un must que como padres debemos valorar.

Sin embargo, usarlo como recompensa, premio o incentivo no es el camino. ¡Piénsalo! Puede que en nuestra cabeza tenga lógica pensar que las buenas notas marcarán el camino hacia el éxito de nuestros hijos y, por lo tanto, justifica cualquier método que incentive ese resultado; pero, en realidad, el éxito poco o nada tiene que ver con aquello que el dinero paga… si no que requiere de otras cualidades, capacidades, habilidades y herramientas que es fundamental que nuestros pequeños desarrollen sobre su infancia y también en el ámbito escolar.

3 motivos por los que no recompensar económicamente las buenas notas…

¿Realmente es tan contraproducente? Aquí te dejo tres buenas razones que creo que te ayudarán a replantearte este incentivo:

Anula la motivación intrínseca de aprender:

Hay muchas cosas en nuestra vida que forman parte de las responsabilidades que asumimos a lo largo del tiempo; al igual que no te recomiendo que les pagues llevar a cabo sus tareas, como hacer su cama o recoger los juguetes, igual que tú tampoco recibes dinero por cumplir con tus responsabilidades como ciudadano o incluso criar a tus hijos, lo ideal es que interioricen que el estudio es algo que necesariamente es parte de su vida en esta etapa y que disfruten por el simple hecho de aprender, igual que nos gustaría que sientan placer por la lectura

Los incentivos pueden bajar la motivación:

Y dirás… pero-qué-me-estás-contando??!! 😱 ¡Pero es así! Es cierto que sí funcionan a corto plazo; pero nunca son sostenibles en el tiempo, porque además con el tiempo las recompensas van perdiendo brillo,  y si hoy me das un euro, probablemente mañana quiera dos para seguir motivado. Y por otro lado, de alguna manera cuando pagamos por las notas  de alguna manera les estamos lanzando un mensaje: “No creo que tú por ti mismo seas capaz de sacar buenas notas, por eso tengo que pagarte por ellas”.

Fomentan la aparición de mentirijillas y trampas:

Como la motivación para estudiar cuando les pagamos por las buenas notas es externa en lugar de interna, es probable que solo se centran en las recompensas económicas que van asociadas a los buenos resultados, y eso haga que sean más susceptibles de elegir atajos o caminos más fáciles para llegar a lo que desean. Y en estos caminos, las mentiras y las trampas suelen ser compañeros habituales.

… Y 3 maneras de ayudarles ¡aunque no haya al final tan buenas notas!

Siempre hay algo en nuestra mano que podemos hacer para ayudar a nuestros hijos con sus retos y su aprendizaje. En este caso, no se trata tanto de centrarse en potenciar el resultado final de las buenas notas, si no en mejorar el camino que lleva hacia él.

¿Cómo puedes hacerlo? ¡Atenta!:

1. Permíteles equivocarse

Parece que estemos programados para tratar de eliminar cualquier dificultad del camino de nuestros hijos. Sin embargo, esto lejos de ayudarles a la larga, se convierte en algo contraproducente… Entender el fracaso (como puede ser un boletín de notas que deja que desear), aprender de él, recuperarse y volver a empezar es necesario para hacer músculo y desarrollar capacidades que les permitirán resolver y reponerse de otros muchos problemas y/o fracasos durante su vida. 

2. Trabaja los buenos hábitos 

No te centres tanto en la recompensa y el resultado, si no en cómo puede mejorar para llegar hasta él. Anímale y empodérale para que haga la conexión entre su compromiso y el resultado que eso conlleva; y en el hecho de que tanto el esfuerzo, como el resultado dependen únicamente de él mismo. Quizá le puedas ayudar (ayudar no es hacerlo por él ¡ojo!) a mejorar cómo organiza la planificación del estudio y, cuando obtenga un buen resultado, recordarle que esos minutos extra que ha dedicado claramente han dado su fruto. Reconóceles el avance: ¡que orgulloso tienes que estar de ti mismo por esto que has conseguido!  😊

3. Aprender no tiene porque ser aburrido

Todo lo que puedas hacer día a día para que la experiencia de aprendizaje sea emocionalmente relevante, hará que los niños/adolescentes estén mucho más motivados: ofrécele en la medida de lo posible alternativas de aprendizaje que le resulten interesantes: quizá ver una adaptación teatral de una obra literaria que se le atraganta; a lo mejor trabajar sobre las matemáticas desde la cocina con el manejo de recetas (pesos, medidas, cantidades, fracciones, etc.)… Grabar un video de youtube o un tiktok que haga referencia a lo que tiene que estudiar …

Lo que sí está claro es que centrándote en el camino y no en el resultado, ¡es muy probable de que obtengan unos grandes resultados! 😊

¿Cómo afrontas tú lo de las notas? ¿Crees que tiene sentido buscar alternativas a las recompensas?

¡Te espero!

2 Comentarios
  • Prisila
    Publicado a las 11:13h, 04 junio Responder

    Estaba equivocada y ahora entiendo que lo estaba haciendo mal pensando que los incentivos eran buenos

    • Helena
      Publicado a las 09:11h, 05 junio Responder

      Bueno, piensa que siempre hacemos las cosas lo mejor que podemos con la información que tenemos en ese momento. Gracias por comentar! :)

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