Tareas de casa para niños

Tres claves para asignar tareas para niños en casa

“Los mejores regalos que puedes dar a tus hijos son las raíces de la responsabilidad y las alas de la independencia

Denis Waitley

Ahora sí que sí: VE-RA-NO. Si la primera semana de vacaciones de los más pequeños suele ser de por sí agobiante (rutinas que cambian, ajustes de horarios, primer contacto de los niños con las nuevas tareas asignadas, dos energías que chocan- tú en modo ‘trabajo’ y ellos en modo ‘vacaciones’…), esta mega ola de calor desde luego no está ayudando ni un poquito a destensar la situación \ö/  No sé cómo lo llevas tú, pero yo me derritoooooooo… y todo se hace un poco más difícil estos días en los que no es fácil estar centrada y enfocada.

¡Pero la batalla no está perdida! Hoy estamos aquí para rematar la faena y dar las últimas pinceladas a ese plan maestro que hemos estado diseñando durante todo el mes de junio para conseguir que el verano con los niños en casa esté protagonizado por la calma y el disfrute familiar. Si recuerdas, ya hemos visto qué podemos hacer para minimizar la actitud desafiante que suelen tener los niños al estar en casa, y cómo trabajar unas rutinas de verano también será fundamental para mantener los ánimos relajados.

Sin embargo, resulta clave tener en cuenta que la mejor forma de evitar que los niños entren en un bucle de ‘me aburroooo’ y llamadas de atención es trabajar en mantenerlos ocupados y entretenidos durante todas esas horas que pasan en casa. Y aquí entramos en el tema estrella de hoy: cómo asignarles una lista de tareas adecuada que lejos de provocar conflicto les motive a colaborar… ¡Suena bien, eh! ¿Lista? ¡Allá vamos!

Mezclar niños y tareas en vacaciones? ¡Sí, pero de la forma adecuada!

El verano (y cualquier otro período de vacaciones, en general) debe significar para nuestros hijos un tiempo de descanso y ocio. Pero esto para nada es incompatible con que los niños deban cumplir con unas tareas asignadas. Y si esta última afirmación te parece absoluta ciencia ficción, quizá es que estés enfocando esta parcela de responsabilidad de tus hijos desde una perspectiva poco efectiva…

A continuación te propongo tres claves para conseguir la motivación extra que tus hijos necesitan:

1. Háblales de contribución, no de tareas:

La palabra tarea lleva implícita una obligatoriedad; la imposición de tener que hacer algo que se exige. Sin embargo, podemos obtener una respuesta mucho más positiva por parte de nuestros hijos si en vez de asignarles tareas trabajamos un plan de equipo familiar: cada miembro debe hacer determinadas cosas para que el conjunto funcione; de ahí que una buena fórmula de referirnos a estas responsabilidades sea llamarlas contribuciones familiares.

Fomentar esta colaboración más allá de que sea una mera respuesta a una obligación impuesta ayudará a que aprendan el sentido de la responsabilidad y el trabajo en equipo, además de incentivar su autonomía y confianza en sí mismos.

Además, no presupongas que la actitud de tus hijos ante las contribuciones familiares será negativa… En general, los niños están predispuestos a ayudar: es una forma fantástica de sentirse tanto útiles como importantes.  Solo se trata de ver de qué manera pueden aportar mejor a la unidad familiar; y eso nos lleva a…

2. Ayúdales a seleccionar las tareas más adecuadas:

Partamos de una reflexión… ¿es más importante la tarea concreta que llevan a cabo o que asuman la responsabilidad de realizar ciertas tareas? En mi opinión, aquí debe primar el compromiso adquirido: no se trata de que deban hacer la cama todos los días porque es su cama; se trata de que entiendan que pueden y deben contribuir a la unidad familiar con alguna tarea.

Todos hacemos mejor aquellos trabajos que nos gustan y tendemos a evitar o posponer lo que nos da pereza o nos aburre… Por eso es vital pensar qué tareas pueden ser motivadoras para cada niño para fomentar así su colaboración. ¿Que en la cocina siempre está dispuesto a entretenerse? Pues quizás puedas proponerle que se encargue de la cena de los viernes, o de los desayunos de los fines de semana; ¿que le fascina el aire libre? a lo mejor las tareas de mantenimiento del jardín o las plantas de la casa pueden ser un buen entretenimiento…

En cualquier caso, y al igual que ya mencionábamos a la hora de qué cosas tener en cuenta para crear las rutinas de verano, dejar que ellos mismos participen en el proceso suele ser garantía de éxito. ¡Empodérales y que ellos mismos tomen la iniciativa de seleccionar tareas con las que se sientan motivados y comprometidos!

3. Mantén a raya tus expectativas:

Que los niños contribuyan con la realización de estas tareas nunca puede ir encaminado a aligerar nuestra responsabilidad como padres en el mantenimiento del orden doméstico. ¡Al contrario! Lo más probable es que te toque rehacer más de una vez lo que hayan hecho…  Pero no importa: lo único en lo que debemos centrar nuestros esfuerzos es  en que sirvan como ejercicio para mejorar su capacidad como personas responsables, con autonomía y capacidad de decisión para llevar a cabo las tareas con las que se han comprometido.

En este sentido… ¡no pasa nada si no se ejecutan a la perfección! Ser capaces de centrarnos en su esfuerzo y no en el resultado va a ser determinante para que quieran repetir. Además, ¡es fundamental enseñarles primero! 

¿Qué te parece esta nueva perspectiva? ¡Anímate a confiar en tus hijos y en su predisposición a ayudar porque seguro que te sorprenderán! 

Espero que todo lo que hemos ido viendo  a lo largo de este mes te sirva de ayuda para afrontar unas vacaciones en las que la calma y el disfrute dominen la relación con tus hijos. Y para explorar más en profundidad este o cualquier otro tema siempre queda la posibilidad de agendar una sesión online privada y gratuita de diagnóstico. ¡Escríbeme y estaré encantada de ayudarte con ese tema que lleva al límite la relación con tus hijos!

¡Te espero!

2 Comentarios
  • Carmen
    Publicado a las 20:57h, 27 junio Responder

    No había caído en asignarle cosas relacionadas con sus gustos o donde mejor se encuentren…genial¡! mil gracias Helena

    • Helena
      Publicado a las 10:57h, 02 julio Responder

      Claro! al final todos hacemos de mucha mejor gana las cosas que nos gustan que las que no. No se trata de hacerles sufrir, se trata de enseñarles a asumir responsabilidades y ya de paso ir a favor de sus necesidades emocionales. Gracias a ti! :)

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